Cualquiera que desde México busque hoy en Internet productos medicinales con cannabis o mariguana se encontrará con infinidad de opciones y una variedad de marcas para escoger en sitios formales de venta en Internet.

En mercadolibre.com.mx, por ejemplo, se ofrecen abiertamente productos con cannabidiol (CBD) en diversas presentaciones: desde cremas cosméticas hasta medicinales como aceites, ungüentos, extractos, tinturas y lúdicos como líquidos para vapeador, e incluso gomitas dulces. Hay otros indicando expresamente que sirven para ciertas dolencias. Hacen recordar los productos milagro. Los precios no son bajos. Los frascos de aceite con cannabidiol cuestan desde 1,600 hasta 6,400 pesos, pero sin vigilancia sanitaria ¿quién garantiza que sean inocuos o sin riesgo?

La pregunta es: ¿todos estos productos son legales o ilegales? Porque se envían por mensajería formal como DHL, Fedex o Estafeta que tienen concesión federal de transporte para trasladar sólo productos legales.

Es un terreno que la autoridad mantiene en el limbo. Mientras el regulador sanitario siga en actitud de omisión sin emitir el reglamento respectivo, existe una laguna legal que está derivando en un caótico, pero creciente comercio.

Las grandes dudas y temores de las autoridades de salud les han llevado a una indecisión que lo único que genera es incertidumbre. Pero también un mercado negro en perjuicio de los pacientes que están consumiendo productos con CBD sin el mínimo rigor, y pagando un precio nada barato sin saber si son de verdad seguros, eficaces o de calidad.

La Cofepris, que lleva José Novelo, acumula ya nueve meses de haber echado atrás los únicos lineamentos que existían y no ha emitido el respectivo reglamento ordenado por el Legislativo desde el 2017.

Mientras tanto hay empresas nacionales como Landsteiner, de Arturo Morales, y externas como la colombiana Avicanna, de José Beltrán, interesadas en invertir en estudios clínicos para medicamentos con cannabis, pero sin poder hacer nada ante la decisión de la Cofepris de simplemente no autorizar. Debe ser larga la lista de solicitudes sin respuesta para arrancar protocolos con CBD y THC.

Hay desesperación ante esa parálisis del regulador sanitario porque México se está quedando atrás en esta carrera de investigación y desarrollo frente a otros países que están actuando con mayor rapidez, como Canadá, Estados Unidos, Israel y Colombia.

La orden para las autoridades de salud de que se apuren fue refrendada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al darles un ultimátum de 180 días para emitir el reglamento esperado, el cual nos dicen ya está terminado e incluso comentado y corregido; sólo falta que la Cofepris diga adelante.

El plazo que le marcó la Corte para emitirlo vence en mayo del 2020, pero es de esperarse que los tiempos se adelanten, porque se están cruzando con la esperada discusión en el Legislativo para la legalización del uso adulto del cannabis; éste va más allá del uso medicinal pero marcará la pauta para el nivel de permisividad en México hacia el futuro.

Hasta la conclusión del primer periodo ordinario el Senado había recibido 11 iniciativas de ley en materia de cannabis, y en los 10 días del segundo periodo ya recibieron al menos tres adicionales.

Hay gran expectación entre especialistas, y se espera sea cuestión de días para que empiece la discusión en torno al tema basándose en la iniciativa de Olga Sánchez Cordero, que como secretaria de Gobernación al final es la principal promotora del tema con un abordaje multidisciplinario y en forma transversal, tal cual debe ser el impacto de su legalización. Ya estarán poniéndose de acuerdo como incluir elementos y posturas de las distintas fuerzas políticas, pues cada una ha presentado su respectiva iniciativa de cannabis.

Maribel Ramírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.