Durante la última década, el consumo global de café ha mostrado un dinamismo sobresaliente. En el 2011, la demanda global del aromático ascendió a un récord de 8.34 millones de toneladas, un crecimiento medio anual de 2.4% desde el 2001.

En el grupo de países productores y exportadores (Brasil, Etiopía, Indonesia, México, Filipinas, India y Vietnam, entre otros) y en los mercados nuevos o emergentes para esta bebida (como Rusia, Corea, Algeria, Australia y Ucrania), el consumo de café creció a tasas medias anuales de 4.3 y 4.0% entre el 2001 y el 2011, respectivamente.

En dicho periodo, la participación de estos países en la demanda mundial pasó de 41.3 a 49.1 por ciento.

En tanto, en los mercados importadores tradicionales (países europeos, Estados Unidos, Canadá y Japón), el consumo creció a una tasa media anual de 1.0%, y pasó de 58.7 a 50.9% del total mundial en los últimos 10 años.

Estados Unidos y Brasil son los principales consumidores de café y participan con 15.9 y 14.1% de la demanda mundial, respectivamente.

También destacan Alemania (6.8%), Japón (6.0%), Francia (4.3%) e Italia (4.1 por ciento). Entre los países que reportan las tasas de crecimiento anual más altas en el consumo, sobresalen Vietnam (14.3%), Filipinas (10.1%), México, India e Indonesia (5.7%) y Brasil (3.8 por ciento).

Así, se prevé que durante los próximos ocho años, 85% del incremento en el consumo del aromático provenga de los países productores y de los mercados emergentes, y que durante los próximos tres años Brasil supere a Estados Unidos como el principal consumidor de café.

La Organización Internacional del Café (ICO, por su sigla en inglés) estima que si la demanda mundial del grano sigue creciendo al mismo ritmo que durante los últimos 10 años, ésta podría alcanzar hasta 10.2 millones de toneladas en el 2020.

Cabe destacar que en un gran número de países, la industria del café se ha esforzado por promover el consumo de esta bebida, que se ha visto fuertemente impulsado en los mercados no convencionales por la creciente oferta de establecimientos expendedores.

En los nuevos mercados, la apertura de cafeterías gourmet y barras de café de especialidad ha estimulado notablemente la cultura del café, ofreciendo nuevas mezclas, sabores e incluso ambientes para consumir la bebida.

Además, es importante considerar que a medida que se ha expandido el consumo de café en los mercados no tradicionales, los consumidores se han hecho más conocedores y exigentes, por lo que el más alto potencial de crecimiento comercial en la cafeticultura se basa en la especialización y diferenciación, así como en la oferta de cafés que garanticen, a través de certificaciones, estándares de calidad e inocuidad, así como sustentabilidad ambiental y social del producto.

*Darío Gaucín es especialista en la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

sgaucin@fira.gob.mx