Acaba de terminar el Buen Fin, viene la temporada de Navidad, compras y regalos. En el gasto de fin de año, se pueden observar diversos ejemplos sobre la planeación financiera. En los varios años que tenemos ya con esta pequeña tradición del Buen Fin, tenemos grandes ejemplos de cómo aprovechar mejor las compras y el ingreso extra que algunos tienen en esta temporada.  También, la mayoría de nosotros, en alguna ocasión, hemos sentido el remordimiento de haber comprado por impulso y gastado de más antes de tiempo. También hay veces que hemos llegado a los últimos días del año sabiendo que necesitamos hacer algunas compras y ya no tenemos dinero o tiempo para planear y terminamos gastando de más, en cosas y regalos que compramos sólo por salir del paso.

La previsión de fin de año, planear las compras con anticipación, aprovechar los descuentos, dar seguimiento a los precios, tener un presupuesto y una lista de artículos o regalos que comprar son un claro ejemplo de cómo aprovechar al máximo los recursos y sacar ventaja de lo que tenemos hoy.

Lo mismo aplica para la planeación de más largo plazo. De pronto resulta difícil visualizar lo que querremos o necesitaremos dentro de 20, 30 o 40 años, pero ¿ya no necesitaremos nada?  Lo cierto es que no podemos saber exactamente qué necesitaremos ni si en el futuro tendremos mayor o menor éxito financiero y profesional. Por eso, es necesario hacer hoy un ejercicio de cómo queremos, por ejemplo, pasar las fiestas en la vejez.

Todos esperamos tener momentos de mayor solidez financiera en el futuro y, de pronto, en lo que los economistas del comportamiento llaman “sesgo de optimismo” nos confiamos en que así será. Pero la realidad es que no tenemos certeza de este éxito futuro. Por otra parte, ya conocemos la sensación de llegar a las fiestas sin haber hecho una planeación adecuada y terminar con todo improvisado y comprando productos caros por dejarlo para el último minuto. Llegar a la vejez sin haber planeado nada y no tener un ingreso adecuado para vivir no es algo que pase en un año y nos dé la oportunidad de planear mejor el siguiente.

Hoy, en esta temporada, es un buen momento para pensar en lo que estamos regalándonos o guardando para nuestro futuro. Es época de dar y recibir, una gran forma de dar es regalarnos algo para que en nuestro futuro podamos vivir tranquilos y seguir aprovechando las ofertas y oportunidades de esta temporada. El momento para planear el futuro es ahora. A ti, ¿qué te gustaría comprarte cuando estés jubilado?