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Skandia y la crisis
Nadie duda que la actual crisis global es severa, pero para una compañía que desde 1855 ha sobrevivido dos guerras mundiales, una gran depresión e incontables recesiones y conflictos, es tan sólo un reto más, dice Bob Head, presidente mundial de Skandia y vicepresidente ejecutivo de su controladora, la británica Old Mutual.
De visita aquí para dar un espaldarazo a la gestión de David Buenfil, quien encabeza las operaciones de Skandia en México, y de paso aprovechar nuestras gangas turísticas ( poca gente, buenos precios, maravillosos destinos ), Head comenta que en el fondo, los escándalos del tipo Madoff y Stanford sirven para fortalecer el prestigio de fondos sólidos y tradicionales como Skandia.
Con operaciones en 25 países, de los cuales México ocupa el sexto lugar en relevancia, Skandia ha forjado una reputación por la solidez y consistencia de los rendimientos de sus fondos en el largo plazo, con un promedio de 20% en los últimos 10 años. Habrá otros que, según la burbuja del momento, puedan ofrecer mayores rendimientos, pero no tienen la consistencia.
Un buen ejemplo de la política de riesgo de los fondos Skandia en México, en el contexto de la actual aversión al riesgo, es la reciente introducción del Portafolio Premium Conservador, que está invertido en su totalidad en papel gubernamental de corto plazo, lo que le da la ansiada combinación de liquidez diaria y óptimo rendimiento.
Se puede decir, dice Head, que la principal característica de los fondos que gestiona Skandia, tanto los propios como los de terceros tipo Santander y GBM, es su arquitectura abierta , que permite una total adaptabilidad a las necesidades de plazo, riesgo, liquidez, seguridad y rendimiento de cada cliente.
Entre los fondos de mayor aceptación están el Skandia Global Bond Fund, integrado por papel de deuda; el Skandia Equity Protection Fund, y el Skandia Strategic World Equities Fund, ambos de renta variable.
Embargo a Tomza
Sigue la pena ajena para el prestigio empresarial mexicano en Centroamérica. La semana pasada venció el plazo dado a la empresa Gas del Caribe, que Grupo Tomza, de Tomás y Enrique Zaragoza, tiene en Honduras. La empresa incumplió con el pago de la multa por 30,000 dólares que las autoridades hondureñas le impusieron por los graves daños ambientales que la gasera ha provocado en la algún día fue bella playa turística de Omoa, y ya se procedió al embargo.
Las grandes esferas donde depositan el gas LP y los barcos que constantemente descargan el hidrocarburo han ocasionado incontables daños al entorno y a la vida turística de la zona, con la consecuente pérdida de empleos y dificultades económicas de todo tipo.
El informe presentado por el Juzgado de Ejecución de Puerto Cortés, Honduras, a cargo de la jueza Yeti Estrada, también da a conocer que Gas del Caribe incurrió en el delito de cohecho al ofrecer dinero a funcionarios de la Municipalidad de Omoa, a quienes se les inició un proceso judicial y ahora se encuentran en libertad bajo fianza.
Grupo Tomza ha tenido problemas desde el año 2006 con la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente de Honduras, dependencia que no le ha renovado la licencia de operación, por no haber cumplido en forma adecuada con los requisitos de mitigación de daño ambiental.
Así, la operación de Tomza en Centroamérica es como una mala novela. Cuando no es acusada por un gobierno de daños ambientales, se ven involucrada en escándalos políticos como el financiamiento de la campaña del mandatario guatemalteco Álvaro Colom.
Perspectiva de TMM
Mejoraron sustancialmente las perspectivas de utilidades del Grupo TMM, que preside José Serrano Segovia, luego de que ganó un contrato para arrendar a Pemex un buque, el Tajín, de unas 43,000 toneladas para transportar hidrocarburos. Es uno de los cinco que bajo la modalidad de casco desnudo el equipo de Jesús Reyes- Heroles en Pemex lanzó en licitación en el primer trimestre del año.
La paraestatal pagará cerca de 17,500 dólares diarios, que en cinco años significará 32 millones.