Conocí al primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, en la Cumbre de APEC en Santiago de Chile 2004 y dos años después nos encontramos de nuevo en Hanoi, Vietnam, en el mismo foro de Cooperación Económica Asia Pacífico.

Hijo del padre fundador del pequeño país en el sureste asiático, Lee Kuan Yew, el actual primer ministro me comentó con gran interés que su país buscaba negociar un Tratado de Libre Comercio con México y 11 años después todavía no lo hemos hecho.

México puede y debe voltear al resto del mundo, no sólo para negociar acuerdos que nos abran las puertas a nuevos mercados, sino también para aprender lo que otros, de manera exitosa, están haciendo en un momento de reconfiguración global que supone nuevas oportunidades en todas las áreas.

La historia de Singapur es la de una villa de pescadores que, en menos de tres décadas, se convirtió en uno de los países más prósperos del mundo. Vaya que hay mucho que aprenderles. Hace unos días, lejos de lamentarse ante un panorama global que da pocas luces de esperanza en el corto y mediano plazos, el gobierno de Singapur hizo público un reporte sobre el futuro de su economía.

Tomando en consideración la inestabilidad del entorno económico y político principalmente en Europa y Estados Unidos, un comité de 30 personas lideradas por los ministros de Finanzas, Heng Swee Keat, y de Comercio e Industria, S. Iswaran, elaboraron un reporte enlistando las estrategias de Singapur para seguir prosperando en este mar de incertidumbre. Nada los intimida, nada los detiene. Vaya ejemplo.

¿No es esto lo que deberían estar haciendo la mayoría de los gobiernos en lugar de lamentarse y buscar enemigos a quienes culpar? El reporte refleja siete sectores clave que ayudarán a Singapur a mantener su momentum: financiero, hub de servicios, logística, soluciones urbanas, salud, economía digital y manufactura avanzada.

Para lograrlo, seguirán cinco estrategias: (1) atraer mayor inversión, (2) mejorar las capacidades digitales y tecnológicas, (3) abrazar cambios tecnológicos, (4) educar para el futuro y (5) conectar y colaborar.

México puede hacer lo mismo. Ojalá el gobierno lo entendiera, aunque es poco probable. La buena noticia es que los mexicanos podemos avanzar haciendo nuestra parte. Yo ofrezco contribuir educando para el futuro, conectando y colaborando a través de la nueva escuela de liderazgo creativo/transformador: i2Co: School of Transformative Leadership (@i2CoSchool). ¿Quién se suma?

Twitter: @armando_regil