Los inversionistas en el mercado compran la idea de que la inflación alta perdure por más tiempo del deseado y obligue a la Fed y otros bancos centrales intentar un control adelantando un alza de las tasas de interés

A raíz de las distorsiones que han generado las políticas monetarias de ultrarrelajación de los últimos 11 años, observamos la gestación de un fenómeno poco común. Las bolsas y los bonos actuaban en la misma dirección.

Al parecer esta asociación se está rompiendo en el mes de octubre. El mercado de bonos se ha vuelto riesgoso y manifiesta pocos retornos por una posible alza en las tasas de interés que afecte el valor de los portafolios de deuda; sin embargo, la Bolsa ha recuperado las pérdidas de septiembre ¿Es esto sostenible? ¿a qué se debe?

Tradicionalmente no sucedía así, se consideraba que los rendimientos en los bonos y en las acciones debieran tener una correlación negativa; es decir, fungían como alternativas distintas ante los posibles escenarios. Cuando se detectaba riesgo en la Bolsa era común buscar refugio en una posición en bonos y viceversa.

Sin embargo, la política de represión de las tasas de interés activada después de la crisis financiera del 2008-2009, y reforzada después de la pandemia, provocó que hubiese ganancias extraordinarias tanto en el mercado de bonos como en el de renta variable.

En ambos casos, la gran cantidad de liquidez inyectada y la tendencia permanente de baja en las tasas de interés generó una situación favorable y un mundo feliz para los inversionistas activos.

Ahora en octubre estamos viendo rumbos diferentes en ambos segmentos.

Por una parte, la elevada inflación, las dudas sobre su transitoriedad y la leve orientación que muchos bancos centrales parecen tener hacia una postura menos laxa en los siguientes meses (empezando por el tapering de la Fed que iniciará próximamente) ha ocasionado que por segunda vez en el año las tasas de interés tiendan a repuntar.

Los inversionistas en el mercado compran la idea de que la inflación alta perdure por más tiempo del deseado y obligue a la Reserva Federal y otros bancos centrales a intentar un control adelantando un alza de las tasas de interés que hasta ahora no ha sucedido.

La Fed se mantiene en su postura, pero las tasas a plazos medianos y largos, de dos años en adelante, han vuelto a subir de manera vertical. Esto significa un ambiente de mayor riesgo para quien está invertido en bonos, y seguramente de menores retornos.

Mientras eso sucede, las bolsas han retomado la tendencia de alza que manifestaron durante el verano y que había sufrido un ajuste severo (cercano al 5.0%) en el mes de septiembre. Mucha gente podría haber previsto que cuando volvieran a subir las tasas de interés, o hubiese una expectativa seria al respecto, las bolsas tendrían un ajuste a la baja. ¿Por qué no sucede?

Hay varias explicaciones muy sensatas. La primera es la confianza desmedida en que las autoridades no avalarían un escenario de pérdidas abruptas en los mercados.

Estas mismas autoridades no han dado señales claras de cambiar su postura de manera violenta. El movimiento de tasas aún puede ser considerado como marginal, poco dañino hacia la marcha de la economía e irrelevante para cambiar los planes de la Fed.

La segunda es la misma recuperación económica manifestada en los avances de los datos de empleo, en las presiones en el mercado laboral y sobre todo, en días recientes, en los reportes favorables que han hecho ya algunas emisoras en donde manifiestan un avance mejor a lo esperado en las utilidades y en muchos casos poca afectación aún en sus márgenes por el escenario de inflación alta presente.

Básicamente el escenario de estanflación (inflación alta con bajo crecimiento) no es la lectura que hacen los inversionistas hoy en día. El crecimiento es elevado y las emisoras pueden registrar avances importantes en sus utilidades y, ante la inflación, manifiestan tener poder para aumentar sus precios.

En los siguientes meses pueden convivir un mercado de bonos en donde las tasas suban y los rendimientos se vuelvan estrechos, con bolsas que seguirán teniendo la preferencia de los inversionistas.

Mi opinión es que las presiones sobre la inflación pueden arraigarse y puede haber momentos en que el movimiento de alza de tasas se acelere.

Recuerde lo que pasó en el primer trimestre: hasta que la magnitud del alza en las tasas fue considerable vimos a las bolsas ajustarse. No cabe duda que se vienen semanas de mayor volatilidad en los mercados.

*Rodolfo Campuzano Meza es director general de Invex Operadora de Sociedades de Inversión.

Twitter: @invexbanco

perspectivas@invex.com