Mucho revuelo ha causado entre los participantes del sector eléctrico la información vertida en esta columna respecto a la recuperación por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), del costo de las pérdidas “no técnicas” de energía, algo así como 30,300 millones de pesos anuales que dejan de cobrarse por el uso de diablitos o, simple y sencillamente, por usuarios que no quieren cumplir con su pago. Para dar una idea de las dimensiones del problema basta con recordar que, hace un par de semanas, el director de la otra empresa productiva del estado, Carlos Treviño de Pemex, reconoció que su compañía pierde alrededor de 30,000 millones de pesos al año por el robo de combustible; por lo que podemos afirmar que, aunque el robo de energía eléctrica no es responsabilidad del crimen organizado, el mencionado problema es incluso más grande que el que genera el delito del Huachicol. Según los datos que el equipo de comunicación de CFE hizo llegar a este espacio, el ya citado monto de las pérdidas “se asume actualmente como menores ingresos de la Empresa Subsidiaria de Distribución”, situación que impulsa a la compañía a generar inversiones en infraestructura que le han permitido reducir estas pérdidas hasta en un punto porcentual cada año. No obstante, la Comisión Reguladora de Energía, de Guillermo García Alcocer, a través de su acuerdo 74-2015, específicamente en el inciso cuadragésimo octavo, establece que a las tarifas de suministro básico “deben agregarse las pérdidas reconocidas por sobre las ventas a cada usuario”, lo que significa que son los clientes finales quienes, prácticamente por decreto, deben pagar en su recibo todas esas pérdidas que no pueden controlar las autoridades en la materia. Aún más, si la reglamentación del mercado suena ya en el papel injusta para los ciudadanos que cumplen con sus obligaciones, en la práctica alcanza el estatus de irreal; pues el Cenace, de Eduardo Meraz, organismo encargado de cobrar el porcentaje de las pérdidas para luego retribuírselo a CFE Distribución, está cobrando este porcentaje de pérdidas a los suministradores del mercado de usuarios calificados; es decir, al sector industrial, lo que afecta directamente a la competitividad y al crecimiento económico ofrecidos por el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Ataques en Twitter

Luego de publicarse en este espacio la información sobre una estrategia para desestabilizar a la directiva de la Cooperativa Cruz Azul, de Guillermo Álvarez, en redes sociales, nos afirman no tener relación alguna con el tema y las personas señaladas; pero, coincidentemente, se muestran documentos legales del caso. Se recurrió a la red social para amenazar a este columnista y para criticar sin fundamentos una trayectoria periodística de más de 20 años en prestigiados medios de comunicación: Radio Fórmula, ADN 40, Capital de México, El Sol de México, 24 Horas, Alto Nivel, Foro Jurídico, Forbes y, por supuesto, en el diario El Economista.

Habrá que recordar que la Ley Reglamentaria del Artículo 6°, párrafo primero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, establece la materia del Derecho de Réplica, que permite a los ciudadanos controvertir los dichos de una persona sin necesidad de amenazar, amedrentar o faltar al respeto. Aunado a ello, y quizá no se sabe, que el Artículo 9 de la Declaración de Principios sobre la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos claramente evidencia que la intimidación a los comunicadores constituye una violación a los derechos fundamentales y restringe la libertad de expresión. Amenazas quedan de manifiesto, por lo que no hace falta decir que la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión toma nota del asunto, así como Artículo 19 de Cristina Ruelas. Por lo pronto, responsabilizar a estos personajes de lo que pudiera sucederme a mi y a mi familia. Split Financiero siempre se ha conducido con la confianza en las fuentes de información, por lo que siempre estaré agradecido con su amable lectura.

Julio Pilotzi

Columnista de Negocios

Split Financiero

Periodista con 20 años de experiencia en los medios de comunicación. Colabora actualmente en el Noticiero En los Tiempos de la Radio de Óscar Mario Beteta.