La segunda temporada de reportes del año llegó y es una excelente oportunidad para revisar el desempeño de las empresas en la primera mitad del año y estudiar sus perspectivas para lo que resta de éste. En esta ocasión nos enfocaremos en tres empresas financieras. Este sector tiene un desempeño muy ligado a la actividad económica ya que a medida que ésta avanza, la demanda por crédito también incrementa. Ahora, estudiemos las particularidades

Comencemos por analizar el reporte de Banco del Bajío. Esta institución ha sido una de las más sólidas en cuanto a resultados y con el último reporte ha reafirmado esta posición. La compañía registró un crecimiento importante en la cartera, el cual fue impulsado por el aumento en los pymes y empresas, su área de especialidad. El banco sigue manteniendo uno de los índices de cartera vencida más bajos del sector (0.95% contra 2.20% de la industria), lo que apunta a que no ha descuidado la calidad de sus activos a medida que éstos crecen. Los incrementos en volumen llevaron a ascensos en el margen financiero y en los ingresos totales. Además, las provisiones decrecieron de manera importante y los rubros de comisiones y tarifas netas, resultado por intermediación y otros ingresos subieron. La empresa mantuvo un prudente manejo de gastos, lo que le permitió mejorar el índice de eficiencia. Para finalizar, la utilidad neta creció +30% en el trimestre y el Retorno sobre Capital llegó a 19.18%, lo que representa un máximo histórico. El trimestre fue tan positivo para el banco que la administración elevó la guía de crecimiento para el presente año. La compañía mantiene la confianza en su buena operación, que será apoyada por el componente estacional del sector de agricultura, así como por su expansión territorial. Para el mediano plazo, el banco tiene como meta seguir creciendo como mínimo, 20% más que el sistema.

Otro banco especializado en créditos comerciales es Banregio, un banco regional basado en el norte del país. Sus resultados también fueron favorables ya que consiguieron buenos aumentos en volúmenes aunque con un ligero deterioro en la morosidad. Destacan los crecimientos en la cartera de consumo e hipotecas que, aunque aún tienen un porcentaje pequeño del portafolio, fueron las que más crecieron. El rubro de depósitos totales también tuvo una expansión considerable, subiendo 18 por ciento. Los resultados también fueron muy positivos con incrementos en el margen financiero y el margen de interés neto que fueron apoyados por una disminución en provisiones y avances en seguros y divisas y arrendamiento puro. La empresa continúa expandiéndose hacia otras regiones fuera de Nuevo León. En el último año, Jalisco tuvo el crecimiento más importante, superando al estado norteño. Además, el portafolio se ha diversificado de manera que, ahora, 62% de los créditos están fuera de la entidad neoleonesa.

Por último, tenemos el caso de Crédito Real. La empresa reportó muy buenos crecimientos en cartera, que en parte fueron impulsados por el segmento de pymes que creció cerca de 78 por ciento. Esto provocó aumentos importantes en el margen financiero. No obstante, la empresa registró importantes alzas en provisiones. Además, los resultados no fueron tan favorables en comisiones y tarifas netas y en resultado por intermediación, lo que terminó por afectar al resultado neto, aunque éste no dejó de registrar un ascenso importante. Cabe mencionar la contribución de las operaciones fuera de México, que aportaron casi 30% de los ingresos por intereses. Los negocios de Crédito Real en EU, que hasta hace poco no eran rentables, han evolucionado favorablemente. Por otra parte, la operación en Centroamérica se ha visto afectada por la crisis sociopolítica de Nicaragua.

La perspectiva para el resto del año continúa siendo favorable para estas empresas. Hacia adelante, deberemos estar atentos de la evolución de los factores de la economía mexicana que puedan afectarlas, así como de los cambios que pueda traer la nueva administración.

*Manuel González es analista bursátil Senior de Signum Research.