La planta de café tiene su origen en África Oriental, pertenece a la familia de las rubiáceas, existen alrededor de 500 géneros y un sinnúmero de especies. La especie Arábiga (Coffea arabica) y Robusta (C. canephora) son las más importantes en el mercado, ya que representan 99% de la producción mundial

La especie arábiga se caracteriza por tener un sabor más dulce y aromático que el robusta y es utilizado como base en las mezclas de café gourmet por sus notas delicadas. Las plantaciones generalmente se realizan a una altitud de 700 a 1,800 metros sobre el nivel del mar (msnm). Ésta es especie es sensible a la roya (Hemileia vastatrix),

La especie robusta puede cultivarse entre los 100 y 700 msnm, en general es más resistente a plagas y clima adverso, de ahí su nombre. Produce tazas más fuertes, poco aromáticas y sabor amargo. El contenido de cafeína es el doble que en la especia arábica, generalmente con 2.2 por ciento. El precio del robusta es considerablemente más bajo que el arábigo y en los últimos años ha tomado gran relevancia en el mercado, el mayor productor de robusta a nivel mundial es Vietnam. El café proveniente de la especie arábica es considerado superior al obtenido de la robusta.

En cuanto a producción se refiere, contrario a las expectativas, la producción mundial en el ciclo cafetalero 2017/2018 se incrementó respecto al ciclo anterior, alcanzando una producción de 9.53 millones de toneladas de café verde. Brasil es el principal productor a nivel mundial, aportando 35 % del café, seguido por Vietnam, con 17 %; Colombia, con 9%; Indonesia, con 6.6 %; y Honduras, con 4.6 por ciento.

México ocupa el décimo lugar con una producción de 270,000 toneladas, lo que representa 1.7 % de la producción mundial.

En nuestro país, en 14 estados se produce café; sin embargo, es en cuatro entidades donde se concentra 90 %, Chiapas representa 41%; Veracruz, 24%; Puebla, 16%; y Oaxaca, 8 por ciento.

Si bien hubo un incremento de 1.8 % en la producción en el ciclo 2017/2018, respecto al periodo anterior, en la última década la producción de café en México ha ido en decremento, alcanzando su nivel más crítico en el ciclo 2015/2016.

La disminución en la producción de café en México se debe principalmente a factores de tipo ambiental y tecnológico, tales como afectaciones climáticas, plantas avejentadas y en años recientes la presencia de la roya del cafeto en los principales estados productores.

Aunado a lo anterior, desde finales del 2016 los precios del café presentan una tendencia a la baja, en el 2018 se cotizó en promedio en 2,607.8 dólares por tonelada de café verde, llegando en el mes de diciembre del 2018 a cotizarse en 2,363.7 dólares.

Por la importancia que representa el cultivo del café en nuestro país, ya que un gran número de productores del sector social se dedican a esta actividad, incluso población indígena, cobra relevancia implementar estrategias que coadyuven a mejorar la productividad del cultivo.

En el próximo artículo, veremos algunas estrategias que los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, FIRA, ha desarrollado para mejorar la productividad del aromático.

* Josué Germán Herrera Guerrero es especialista de FIRA en la Subdirección Regional de Promoción en el Sur. La opinión de los autores no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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