¿Y ahora cómo explicará la 4T la depreciación del peso si decían que la fortaleza de la moneda mexicana era producto del aval que le daban los mercados a su manejo económico?

Porque si nos ponemos en ese plan de hacer caravana con sombrero ajeno, ante la falta de resultados económicos que presumir, pues ahora el gobierno federal debe una explicación de por qué hace una semana los dólares estaban en 18.66 y ayer ya tocaban la puerta de 19 pesos por cada uno de los billetes verdes.

Y ni hablar de la caída de los indicadores bursátiles, porque tanto el FTSE BIVA como el BMV IPC tuvieron bajas de más de 2% tan sólo ayer.

Seguro que, con estos malos resultados en los mercados financieros mexicanos de ayer desde el gobierno podrán sincerarse y explicar que estos indicadores están sujetos a muchos factores, la gran mayoría externos, y que estos días han sido complicados por los efectos económicos negativos tras el brote de coronavirus en China.

Ese país asiático no es el más transparente, por eso el mundo recibió como un golpe importante tanta sinceridad del presidente de esa nación, Xi Jinping, sobre lo acelerado de la tasa de contagio de esa nueva cepa del coronavirus y la aceptación de que la situación es grave.

El gobierno chino no ha tenido impedimentos democráticos para cerrar ciudades enteras, ha retenido a millones de personas y, por lo tanto, ha entorpecido sus actividades económicas. No sólo en torno a Wuhan, ciudad que es la zona cero del contagio, sino del país entero que hoy vive con miedo.

Las vacaciones del Año Nuevo se han extendido y las fábricas han detenido su trabajo. Y estamos hablando de China, que mueve al mundo.

Menos actividad implica menos consumo de materias primas, como el petróleo, que tras esa aceptación de Jinping tuvo caídas en los precios en torno a 2.5 por ciento.

Pero, sobre todo, la afectación es a la confianza sobre el desempeño futuro de la economía mundial. Por ello es que el llamado índice del miedo, el CBOE Volatility Index, tuvo un incremento en su peor momento de más de 18%, y de la mano de este indicador hubo caídas bursátiles de más de 2.5% en promedio en todo el mundo.

Ésta es la fragilidad financiera mundial para la que hay que estar preparados. Este tipo de situaciones imponderables genera pánico y la salida de capitales de los mercados. Muchos de los pesos que se han vendido en estas horas fueron a parar al mercado del oro, que lleva una semana con incrementos constantes. O a los papeles de largo plazo del Tesoro estadounidense, que también son el refugio favorito en estos tiempos de turbulencia.

El peso mexicano es pasajero de esas situaciones externas. Se aprecia si hay tranquilidad comercial, pero se deprecia si hay un coronavirus no controlado.

Son movimientos de mercado, lejos del control de la 4T, que lo importante es que no se traspasen a la economía. Pero si la economía es débil, la resistencia es menor.

Enrique Campos Suárez

Conductor de Noticieros Televisa

La Gran Depresión

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, con especialidad en finanzas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y maestro en Periodismo por la Universidad Anáhuac.

Su trayectoria profesional ha estado dedicada a diferentes medios. Actualmente es columnista del diario El Economista y conductor de noticieros en Televisa. Es titular del espacio noticioso de las 14 horas en Foro TV.

Es un especialista en temas económico-financieros con más de 25 años de experiencia como comentarista y conductor en radio y televisión. Ha formado parte de empresas como Radio Programas de México, donde participó en la radio empresarial VIP. También formó parte del equipo directivo y de talento de Radio Fórmula.