¿Qué no vienen cambios a la política fiscal?, así nos lo aseguran. Pero, se entretejen movimientos, nada que busque encontrar el hilo negro, sólo nuevas estrategias.

El gran talón de Aquiles en materia de recaudación fiscal ha sido ampliar la base gravable. Y los programas no se han hecho esperar, cómo olvidar el RIF (Régimen de Incorporación Fiscal) en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

En este sexenio, el tema no será la excepción, el equipo del presidente Andrés Manuel López Obrador bajo la tutela del SAT, que encabeza Margarita Ríos-Farjat, prepara una iniciativa que de facto suba a todos los jóvenes del programa Construyendo el Futuro a la base gravable.

Así como, a todas las personas que hoy trabajan en el hogar. En el momento que se haga obligatorio este derecho laboral ante el IMSS.

Con los cuales, se sumarían 4.6 millones de personas a la base gravable, que al cierre del 2018 sumó 71 millones 795,906 contribuyentes.

Hay que aclarar que estos 4.6 millones de nuevos contribuyentes no pagarían impuestos en un inicio, primero se analizaría su comportamiento y se tendrían cautivos para definir el momento de su incursión a la contribución fiscal.

El gran “pero”, nos comentan, es que se hizo un sondeo entre los jóvenes y trabajadores del hogar, y la sola idea de estar fiscalizados ante el SAT, aun sin pagar impuestos, no es una medida que les guste, incluso, nuestras fuentes nos aseguran que los encuestados manifestaron “preferir estar en el anonimato, es decir, en la economía informal”.

No obstante, la iniciativa no se descarta, por el contrario, se busca ya la intervención del Poder Legislativo, para que pueda entrar como ley.

Por lo pronto, y pese a la poca participación que han tenido los programas de Jóvenes Construyendo el Futuro y la inclusión de trabajadores del hogar al IMSS, ya son una herramienta para supervisar a personas físicas, microempresarios y grandes contribuyentes, cotejando ingresos y egresos.

Pero, ahí no quedan los planes que trae el SAT. La postura del primer mandatario de que los servicios de telecomunicaciones, como el teléfono e Internet, lleguen a todos lados es también una herramienta que permitirá bancarizar y a su vez fiscalizar a los mexicanos que están en el interior de la República.

Hablando del interior de la República, la evasión fiscal que existe no sólo es descarada, sino ya pone en jaque a muchos gobiernos estatales, de ahí que también será un tema que se desempolvará, pues el gobierno federal no está dispuesto absorber la deuda para que sea pagada por el erario público. En el mejor de los casos hará uso de préstamos, con fecha de caducidad, para evitar la quiebra.

“¿Elevar o bajar el IVA? Por ahora no, ¿bajar el ISR? No se tiene pensado. ¿Regresar la Tenencia? Espero que sí”.

Se tiene que hacer limpieza y supervisar con lo que se tiene antes de hacer algún cambio de fondo, nos dicen, es el sentir al interior del SAT.

Así como poder hacer una campaña para concientizar a la población de la importancia del pago de impuestos y la afectación de la evasión fiscal.

Y es que, si bien es cierto no ha disminuido la recaudación fiscal, la parte de la recaudación primaria, es decir, la del día a día, se prevé comience a bajar en algún momento, de frente a un menor crecimiento.

No obstante, nos aseguran que es muy temprano para saber si el cambio de dirección, con el que ahora se maneja, será motivo de recesión económica, “se ha levantado polvo, pero ello no quiere decir aún nada”.

Sólo espero que se tenga analizado el nuevo rumbo y no después del polvo, se encuentre un barranco o una pared.