Ayer en la madrugada quedó aprobado el Paquete Fiscal 2022 por parte del Poder Legislativo con el que sostuvimos un respetuoso diálogo circular, teniendo como meta común el bien de nuestro país y una propuesta que detonara el desarrollo económico. En lo personal, agradezco a todos las y los legisladores que apoyaron las propuestas que presentamos desde el Ejecutivo, así como a todas y todos los que hicieron críticas constructivas que enriquecieron y mejoraron los planteamientos originales.

La Miscelánea Fiscal que han aprobado las y los legisladores tiene tres puntos a destacar: 1) a pesar de la pandemia, hemos cumplido con el compromiso de no aumentar ni crear nuevos impuestos; 2) la autoridad tributaria está buscando la simplificación administrativa, ya que sabemos que es una tortura todos los trámites que hay que hacer para estar en orden; y 3) se continúa con el combate a la defraudación y evasión fiscal, especialmente en los esquemas que incorporan a las factureras y el contrabando.

El Régimen Simplificado de Confianza fue pensado en la clase media y en la progresividad fiscal. Se disminuye la tasa de ISR de aproximadamente 30-35% para personas físicas a tasas de 1 a 2.5% a quienes tengan ingresos de hasta 3.5 millones de pesos, lo que beneficiará a 82% de las personas físicas. Por ejemplo, con este nuevo régimen, una persona que gane 50,000 pesos mensuales sólo tendría que pagar 500 pesos de impuestos.

Para las personas morales que tengan ingresos de hasta 35 millones de pesos anuales, se mantuvieron las tasas, pero se mejoraron las deducciones en las inversiones y ahora se podrá deducir un mayor porcentaje de éstas en un menor tiempo. Este beneficio incluirá a 96% de las personas morales, universo que abarca a todas las microempresas y a la mayoría de las pequeñas. Esto es sin duda un impulso decidido y contundente para las clases medias y buscando facilitar la reactivación económica.

Por otra parte, ha habido varios malentendidos sobre la Miscelánea Fiscal que fueron difundidos por legisladoras y legisladores de oposición, ya sea por desconocimiento de la Ley o bien porque fueron hechos con dolo para lanzar bombas de humo y crear confusión durante el proceso parlamentario. Vale la pena aclarar las más polémicas, que fueron los temas del RFC para mayores de 18 años y el de las deducciones a donatarias.

El RFC para mayores de 18 años fue propuesto por dos motivos. Primero, para fomentar la cultura fiscal y hacer consciente a nuestra juventud de la importancia de las contribuciones para poder contar las obras y servicios que generan un bienestar común. Segundo, y más importante, para prevenir el robo de identidad que llevan a cabo factureras y cuyo blanco principal son jóvenes entre 18 y 20 años. No es una cuestión menor que nuestro país tenga en la actualidad 30 millones de RFC con actividades irregulares, con un gran porcentaje relacionado con el robo de identidad. Insistimos en que la inscripción de los jóvenes no implica ninguna carga administrativa ni obligaciones fiscales ni tampoco las transferencias o depósitos que pudieran tener por parte de sus padres o familiares, becas o apoyos gubernamentales. Los jóvenes se darán de alta como sujetos no obligados y sólo con una modificación propia se iniciará con la declaración y pago de las contribuciones que correspondan.

En cuanto a las donatarias autorizadas no hay ningún impedimento para que continúen funcionando exactamente igual que hasta el día de hoy. Absolutamente ninguno. Para empezar, no se movió ni una coma lo relativo a las donaciones de las personas morales, que representan 84% del total de las donaciones que reciben las organizaciones sociales. También quedaron intactos los donativos de personas físicas que sean menores a 30,000 pesos, y que son 15% del total. Es decir, no hay ningún cambio para 99% del dinero que reciben las organizaciones sociales. Sólo se modifica lo relativo a menos de 1%, de sus ingresos, que son donativos millonarios de personas físicas que los hacen para fundaciones familiares que no tienen ninguna actividad social. Por ejemplo, en este caso se encuentran siete miembros de una familia que donaron 1,400 millones para la fundación familiar. A este tipo de donativos se les puso un límite de deducibilidad para detener el abuso en el que se incurría. Esto es lo único que hay en la ley, lo demás es o una confusión o una falacia.

Todas estas herramientas fiscales y financieras ayudarán no sólo a tener una política más progresiva, sino que serán el motor principal para la reactivación económica que viene después de las crisis sanitaria y económica que hemos vivido a nivel mundial. Varios fondos de inversión internacionales han manifestado a la Secretaría de Hacienda su deseo de venir a invertir a México y se tiene conocimiento de 82 empresas de sectores estratégicos que contemplan seriamente una mudanza de Asia a México. Esto es en parte por la relocalización de las cadenas de producción después de la pandemia, pero también, según lo han manifestado, a que ahora el país ofrece una mayor certeza jurídica y piso parejo para todos los actores económicos –tanto nacionales como internacionales– y al combate a la evasión y la elusión fiscal que es también una lucha contra la competencia desleal.

*La autora es jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT).