Los ejércitos se inquietan.

El presidente Emmanuel Macron inquieta a un grupo de militares retirados y en activo. Al presidente lo han alertado de que el país se acerca a una guerra civil y/o una fragmentación por culpa del Islam.

Michel Houellebecq se les adelantó a través de su novela ¿distópica?, Sumisión (editorial Anagrama). Un escenario parisino sin vitrinas de tiendas mostrando ropa interior ni mujeres portando minifaldas.

“Hablamos de la supervivencia de nuestro país”, asegura el grupo de militares que firmaron la segunda carta publicada por el semanario Valeurs Actuelles.

"En Afganistán, en Malí, en África Central o en cualquier otro lugar, muchos de nosotros hemos experimentado el fuego enemigo. Algunos de nosotros hemos perdido camaradas. Dejaron la vida para destruir el islamismo al que ustedes están haciendo concesiones en nuestro suelo", dicen los autores.

En diciembre pasado, un grupo de militares españoles en retiro lanzó una amenaza en un chat: "No queda más remedio que empezar a fusilar a 26 millones de hijos de puta" (eldiario.es).

Las amenazas van dirigidas a la izquierda y a los independentistas catalanes. El líder del partido de ultraderecha Salvador Abascal envió un mensaje a los militares que participan en el chat de referencia: "Me dicen que es obligatorio saludar a este grupo. Un abrazo a todos y ¡Viva España!".

La líder de la ultraderecha francesa Marie Le Pen también hizo un guiño a los militares de su país que dirigieron un par de cartas al presidente Macron: los invitó a integrarse a su partido político que acudirá a las urnas presidenciales el próximo año. 

El miércoles, un grupo de generales y almirantes retirados en Estados Unidos puso en duda la legitimidad de las elecciones de noviembre pasado, en los que resultó elegido el demócrata, Joe Biden, así como la condición física y mental del "Comandante en Jefe".

En una misiva, más de un centenar de integrantes de la organización autodenominada "Flag Officers 4 America" consideró que el país está "en grave peligro", ante la que tildan como una lucha entre "partidarios del socialismo y el marxismo" y "partidarios de la Constitución y la libertad".

Al igual que los franceses ven a los musulmanes como destructores del país, lo militares estadounidenses señalan a los migrantes como los enemigos de la nación.

“Los ilegales están inundando el país”, por lo tanto, lo mejor es mantener “las fronteras cerradas”.

El contorno de sus peticiones se asemeja a las ofertas de Donald Trump.

En Brasil, el presidente viaja al pasado a través de la nostalgia por la dictadura militar. En Venezuela, la cúpula militar mantiene lealtad a Nicolás Maduro.

En El Salvador, el presidente Bukele usó al ejército para intimidar físicamente a asambleístas opositores para que aprobaran un préstamo.

En Colombia, Iván Duque trata de sustituir la ausencia de liderazgo por la fuerza brutal del ejército.

En México, el presidente López Obrador le entrega la encomienda al ejército para construir un aeropuerto y para combatir a la migración en la frontera con Guatemala.

La desconfianza por la democracia brota en varias zonas del planeta y el hartazgo por los políticos desborda el enojo social. Los flujos migratorios que detonan las guerras civiles son rechazados por muchos países.

La ministra de las Fuerzas Armadas de Francia, Florence Parly, comentó tras leer las dos cartas dirigidas a Macron: "El ejército no está para hacer campaña sino para defender Francia". Los militares franceses dejan a un lado el lenguaje político al señalar a los “antirracistas” como los culpables del “desmoronamiento” del país.

Son nuestros tiempos.

@faustopretelin

Fausto Pretelin Muñoz de Cote

Consultor, académico, editor

Globali... ¿qué?

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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