Para los amantes del séptimo arte, resultará interesante echar un vistazo a la agenda de películas que se mostrarán en el Festival de Cine de Cannes, del 14 al 25 de Mayo. Llama la atención saber que tres películas del legendario cineasta Luis Buñuel estarán presentes en dicho festival.

Las películas de Luis Buñuel no cesan de intrigar e inspirar a apasionados del cine, la cultura, la fotografía y las artes, pero la vida de Buñuel también está llena de enseñanzas y vivencias dignas de estudiarse por amantes de la historia de los derechos humanos y de la injusticia social. Buñuel dirigió durante su larga carrera desde la óptica de los olvidados y los poco afortunados. El cine de Buñuel sigue siendo polémico, incómodo y sujeto a acalorados debates.

Las películas de Luis Buñuel tienen tal trascendencia en la historia del cine, que lejos de ser olvidadas en algún archivo regional, han sido restauradas en los últimos años por instituciones internacionales tales como la Cinemateca Francesa, The Film Foundation, Cineteca Nacional y Fundación Televisa. Los largometrajes que se mostrarán en el Festival de Cannes serán, Nazarín, La edad de oro y Los olvidados.

Los olvidados destaca, pues es la magnífica y controvertida película del director español, naturalizado mexicano, que se estrenó en 1950 y fue nombrada en el 2003 como parte del archivo documental Memoria del Mundo de la UNESCO. Sobre Los olvidados han escrito ensayos, críticas y reflexiones autores de la talla de Julio Cortázar, Octavio Paz y Claude Mauriac, por mencionar algunos. Su temática pone en evidencia la pobreza, la desigualdad, la delincuencia, el abuso, el abandono y el desamor. Podría decirse que Los olvidados es tan rica en la calidad de su contenido como las vivencias del propio director a lo largo de su vida.

La película, realizada en 1950 y filmada tan sólo en 18 días, se presenta como una historia de la vida real en la Ciudad de México y como lo dice la voz en off al principio de la misma: “Esta película no es optimista”. Los olvidados nos recuerda el doloroso resultado de la desigualdad social, la deficiencia en el sistema educativo y la desesperanza de la miseria en las grandes ciudades.

Los olvidados, a casi 70 años de su realización, sigue siendo hoy tan vigente como el día que se estrenó, con la salvedad de que la violencia y la crueldad parece haberse recrudecido y potenciado con el paso de las décadas de negligencia y abandono al problema de la miseria. Los que en la película se muestran como una banda de niños capaces de mostrar su peor lado ante un ciego anciano, hoy son complejas bandas de asesinos y narcotraficantes que entran sin piedad a un restaurante, bar o festejo a matar a decenas de personas y luego calcinarlas. El Jaibo de 1950 podría ser el Chapo de hoy.

Es interesante observar cómo con el paso del tiempo, la tecnología evolucionó y de estar sentados frente a un televisor conectado a la señal de TV abierta, ahora disfrutamos de un universo de contenidos en la palma de nuestras manos 24 horas al día. Los canales de distribución de contenido cambiaron, de un par de canales de TV y salas de cine a disponibilidad absoluta e inmediata en la palma de la mano, 24 horas al día. La nitidez de las pantallas de hace 50 años no es ni remotamente comparable con la más baja resolución del aparato más barato en el mercado. En general, toda la forma evolucionó a mejor. Sin embargo, el fondo, es decir, la miseria, la ignorancia, la falta de oportunidad y el desdén para atender estas causas siguen siendo las mismas que en 1950. Y, por más que el Internet ha derribado muros y fronteras, la brecha entre ricos y pobres sigue siendo ancha y despiadada.

Antonio Aja

Columnista

Showbiz