La carencia absoluta de un medicamento tan importante como puede ser un oncólogico refleja sencillamente la gran dependencia que como país tenemos de que otras naciones nos provean de materias primas fundamentales como son la gran mayoría de las sales químicas farmacéuticas.

También habla del gran error de no haber estimulado adecuadamente este sector químico farmacéutico, pues en el siglo pasado México sí llegó a ser protagonista en la producción de dichas sustancias químicas que son la materia prima para fabricar medicamentos, pero desapareció.

hoy en día la industria farmacéutica mexicana es importante y crece a un buen ritmo desde hace años, incluso está elevando sus exportaciones en forma significativa, sobre todo a Centro y Sudamérica.

El problema es que tiene una prácticamente absoluta dependencia de la importación de sales químicas. Esta situación ya la ha expuesto la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos (Anafam), que lleva Dagoberto Cortés, quien ha dicho que podríamos ser autosuficientes de sustancias químicas si se define una adecuada estrategia para que la industria farmacéutica mexicana también vea negocio en ello.

El desabasto de la ciclofosfamida, una quimioterapia fundamental que es la base para la mayoría de los tratamiento anticancerígenos —incluso para niños—, que tiene preocupados a médicos y pacientes, es un problema exógeno a México. La crisis de ciclofosfamida es mundial.

La razón: Cerró sorpresivamente una de las principales proveedoras globales de dicha sal —una empresa química de China— y dejó sin insumos a muchos integrantes del sector. En México Laboratorios Sanfer era quien le compraba, de modo que abruptamente se quedó sin materia prima y sin posibilidad de surtir al IMSS y a otras instituciones públicas.

Laboratorios Pisa y Cryopharma son los otros dos laboratorios que también producen dicha terapia, pero en las últimas semanas se consumieron los inventarios de resguardo, y aunque Pisa ya está en proceso de sacar un lote, ello no es de un día para otro. Nos informan directivos de Pisa que en las siguientes semanas estarán saliendo al mercado unas 15,000 dosis y más adelante otras 115,000.

Mientras tanto, muchos pacientes con linfomas, leucemias, mieloma, cáncer de pulmón y cáncer de mama, los padecimientos donde más se indica la ciclofosfamida, han detenido su terapia. Sobra decir que ello significa verdaderos dramas personales en cada caso.

Quizá en otros países tienen inventarios más vastos, pero en México se agotaron pronto. Se dice que el ISSSTE era el único que tenía un poco en existencia, pero éste incluso ya también se ha agotado.

En el sector farmacéutico los ciclos de producción son planeados con muchos meses de anticipación. El abasto al sector público se define desde un año antes; ahora eso es más claro con las compras consolidadas concretadas a fin de cada año para surtirlas en el año siguiente. Ante situaciones de emergencia como la actual, no adecúan su producción de un día para otro, máxime que deben esperar a que les surtan la sustancia química de China. Aparte, los oncológicos son medicamentos especializados cuyas líneas de producción son más complejas o delicadas que la de otros fármacos más comunes como aspirina (ácido acetisalcílico) o paracetamol, y requieren ciertos procedimientos con más estrictos controles.

Sabemos que ya llegó materia prima de China, pero dado todo el proceso requerido la crisis tardará en resolverse no menos de dos meses.

De esta situación deberíamos aprender una gran lección. Sería buenísimo que el próximo gobierno comandado por Andrés Manuel López Obrador fuera considerando prioritario reducir nuestra dependencia de sustancias químicas que le compramos principalmente a India y China, sobre todo considerando que ya hay toda una industria mexicana establecida que tendría la capacidad de producir dichas sales; sólo es cuestión de alinear los incentivos.

MaribelRamírez Coronel

Periodista en temas de economía y salud

Salud y Negocios

Comunicadora especializada en salud pública y en industria de la salud. Cursando la maestria en Administración en Sistemas de Salud en FCA de la UNAM.

Fundadora en 2004 de www.Plenilunia.com, concepto sobre salud femenina. Me apasiona investigar y reportar sobre salud, innovación, la industria relacionada a la ciencia, y encontrarle el enfoque de negocios con objetividad a cada tema.