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Las relaciones causales en la economía
Los recién galardonados Nobel idearon métodos para calcular los efectos de las políticas llevadas a cabo en los ciclos económicos.
Los estadounidenses Thomas Sargent y Christopher Sims acaban de ser reconocidos con el Premio Nobel de Economía 2011, por sus metodologías para calcular los efectos de las políticas llevadas a cabo en los ciclos económicos.
Sus procesos tratan de analizar, mediante métodos matemáticos, lo que pasa en la sociedad -principalmente, en las familias y en las empresas- cuando se decide una política económica determinada.
Ellos observaron la interacción entre agentes económicos y las decisiones políticas. Son cajas de herramientas útiles para analizar expectativas racionales y previsibles.
Para llevar a cabo estos ejercicios, lo fundamental es la materia prima con que se cuenta: la base estadística.
En Estados Unidos, que es donde hicieron sus investigaciones estos economistas Nobel, se posee una vasta red de datos que permite jugar ampliamente con ellos y construir modelos.
Se trata, entonces, de métodos científicos aplicados a datos reales e hipótesis de aquellos inciertos.
De las aplicaciones prácticas de los modelos de estos economistas, destaca el trabajo de Sargent sobre los problemas de Estados Unidos y Europa por el desempleo existente, producto de políticas públicas, fundamentalmente, un gasto público desbordado.
Otro ejemplo fue el hecho descubierto, junto con el economista Neil Wallace, respecto de que las políticas monetarias y fiscales así como las del sector financiero están estrechamente unidas y que si no se solucionan estas últimas, vendrá una fuerte depreciación del euro en el futuro.
Por lo que respecta a Sims, uno de sus principales aciertos ha sido la estimación del efecto que tiene la política monetaria en el ciclo económico, de tal manera que a través de ella se puede actuar para tener políticas anticíclicas que básicamente atenúen las fases recesivas.
La mezcla de los modelos empíricos de Sims y los de fuerte abstracción teórica de Sargent ha hecho posibles interesantes descubrimientos que son usados en EU y Europa por sus bancos centrales y por destacados economistas, que están en la línea de la opinión económica especializada.
Estas investigaciones arrancan en los 80 y permitieron combatir la inflación de esos difíciles años.
El problema a que se enfrentan estas investigaciones es la indiferencia de los políticos. Ejemplos: en EU, el Presidente Bush recibió finanzas públicas sanas y superávit fiscal y entregó un país con un déficit de 10% del PIB, con todas sus consecuencias posteriores en el desempleo, pérdidas de ingreso, más pobreza.
En España, el gobierno subió erróneamente el IVA en el 2009, cuando mejoraba el empleo, el consumo y la economía estaba a punto de salir de la depresión. Grecia reveló un déficit enorme, que condujo a su actual crisis de su deuda.
En México hemos avanzado de manera sobresaliente en los servicios estadísticos del INEGI. La información que ofrece es útil y oportuna.
Faltan los analistas fuera del ámbito gubernamental, que la utilicen para formular opiniones basadas en datos duros.
Con lo anterior tendríamos una sociedad más informada y, lo deseable, más politizada.