Buscar
Opinión

Lectura 4:00 min

La Alianza del Pacífico tiene un mecanismo espejo: Unión Euroasiática

La Alianza del Pacífico (Colombia, Chile, Perú y México) nació el 28 de abril de 2011 braceando a contracorriente de los múltiples mecanismos ideologizados de la región que hoy están en el olvido. Es decir, el mecanismo creado por los cuatro países nació bajo el vector comercial para catapultar la integración a través del desarrollo de sus miembros. Nunca tuvo un objetivo político. Por fortuna.

Otro mecanismo cuyo único objetivo es el desarrollo a través del comercio es la Unión Euroasiática. Nació el 1 de enero de 2015, cuatro años después de la Alianza del Pacífico. La integran Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Rusia.

La crisis financiera mundial de 2008 y los diversos desafíos geopolíticos y económicos que le siguieron catapultaron la creación de unión económica como la Euroasiática.

Los países de la Alianza del Pacífico tienen firmados acuerdos de intención de cooperación con la Unión Euroasiática, pero solo falta uno: México. La interacción entre los países miembros de la Alianza del Pacífico con los de la Unión Euroasiática crearía un importante puente entre ambas regiones.

No hay que olvidar que durante esta época, con elevada polarización política, lo mejor para buscar el crecimiento económico es la interacción con mecanismos a través del comercio. Y, en efecto, el objetivo principal de la Unión Euroasiática es lograr sinergias, mejorar los niveles de desarrollo de los países miembros, promover el crecimiento económico y aumentar la competitividad de las economías.

La Unión Euroasiática modeló su institucionalización a través de la Unión Europea. Es decir, creó la Comisión Económica Euroasiática como gobierno democrático entre los países miembros. Sin embargo, a diferencia de la Unión Europea, las decisiones se toman por consenso; sus miembros tienen el mismo poder de voto.

El consenso busca eliminar las asimetrías económicas entre los miembros. Y algo más, elimina la idea de que Rusia intente utilizar este mecanismo para desarrollar sus “ambiciones imperiales”.

Los países miembros decidieron transferir poder a la Comision Económica Euroasiática y, al hacerlo, le otorgaron una naturaleza supranacional.

En los primeros años del funcionamiento de la Unión Aduanera, fue posible aumentar sustancialmente, casi el doble, el volumen de comercio dentro de la Unión Euroasiática: pasó de 36.4 mil millones de dólares en 2009, a 64.5 mil millones de dólares en 2013.

Para 2025, se planea crear un mercado financiero único. Este es un trabajo de gran escala y multipropósito, cuya esencia es que cualquier banco, incluido uno extranjero (autorizado) pueda trabajar sin licencias adicionales en otros estados miembros de Unión Euroasiática.

Por lo tanto, los agentes económicos no necesitarán abrir entidades nuevas o crear bancos subsidiarios en otros países de la Unión.

En el futuro, esto debería aplicarse no solo a los bancos, sino también a las compañías de seguros y otras instituciones financieras.

Además del desarrollo de la integración, la Unión Euroasiática participa activamente en actividades internacionales a través de varios formatos. En pocos años ha concretado acuerdos con países que impulsan el libre comercio: Vietnam, Serbia, Singapur e Indonesia, entre otros.

Por lo tanto, durante cinco años, la Unión Económica Euroasiática se ha convertido en una asociación de integración relativamente exitosa y con un futuro promisorio.

Si México lograra acordar un esquema de cooperación con la Unión Euroasiática, estaríamos hablando que los integrantes de la Alianza del Pacífico tendrían un mecanismo espejo en una región importante del mundo.

En un entorno de pandemia, donde las economías sufren, lo mejor es buscar zonas de flotación a través de comercio.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete