Un significativo avance ha tenido la farmacopea mexicana. Nos referimos a los libros y publicaciones que describen las características y uso adecuado de los medicamentos formalmente utilizados en la medicina del país.

Resulta que la farmacopea mexicana es una de las más completas a nivel mundial, pues abarca descripciones y controles de calidad para, ciertamente, los medicamentos alopáticos, pero también para los cada vez más aceptados tratamientos homeopáticos e incluso para los a veces estigmatizados productos herbolarios.

Igualmente, consigna las normas de uso para los dispositivos médicos –hoy imprescindibles en muchos tratamientos-, así como los controles de calidad para los establecimientos de venta de insumos para la salud como las farmacias.

Es importante saber cuál es el organismo que emite los documentos que consignan los métodos generales de análisis y los requisitos sobre identidad, pureza y calidad de los fármacos, aditivos, medicamentos, productos biológicos y demás insumos para la salud. Ése es la farmacopea.

En su reunión de fin de año, en la cual estuvo presente Mikel Arriola –quien recién fue reafirmado como titular de la Cofepris-, la directora ejecutiva de la Farmacopea de los Estados Unidos Mexicanos (FEUM), María del Carmen Becerril, hizo ver que México participa activamente en la Reunión Internacional de Farmacopeas del Mundo, convocada por la OMS, que busca avanzar en un proceso de armonización de todas las farmacopeas de los distintos países.

Es interesante que la FEUM, encabezada por un cuerpo colegiado y ejecutada por Consejo Técnico conformado por expertos de diversas disciplinas de las ciencias farmacéuticas y de la salud, tenga ya publicada la primera Farmacopea Herbolaria y más interesante es que dicha publicación se haya agotado enseguida.

De hecho, ya está en puerta la segunda edición de Farmacopea Herbolaria. Será publicada en el primer trimestre del 2013. No hay duda de que la llamada medicina alternativa o complementaria toma fuerza. Una encuesta de la Fundación Mexicana para la Salud ya indicaba hace 10 años que 89% de los derechohabientes considera que en las instituciones de salud pública se debería complementar la medicina alopática con la homeopatía y la acupuntura, así como con otras prácticas de curación como la herbolaria y la quiropráctica. Por cierto, ya no se ha sabido si sigue en pie el proyecto de incluir en la red de institutos de salud pública un centro dedicado a estas opciones complementarias de la medicina.

Abelleyra, socio de Vanquish

Ya se ve venir el regreso de Carlos Abelleyra como protagonista en la industria farmacéutica. El expresidente de la AMIIF y la Canifarma y exdirector de la extinta Wyeth y de Laboratorio Stendhal está retomando el paso, ahora, como Presidente y socio del laboratorio Vanquish, donde tiene el firme objetivo de transformar esa empresa que se ha dedicado a la venta de fármacos genéricos y efervescentes para convertirla en una farmacéutica de innovación de aquí al 2015.

Su meta es ambiciosa: elevar las ventas de Vanquish de 25 a 100 millones de dólares anuales en cuatro años. Prevé lograrlo lanzando productos innovadores y patentados provenientes de Estados Unidos. Empezará con un dispositivo llamado Satisfier en contra de la obesidad que no requiere cirugía pero sí competirá con las grapas y el balón gástrico. Arrancarán un estudio clínico en el Hospital General de México para registrarlo como tratamiento integral con capacitación de médicos.

Trae también una droga huérfana para la Enfermedad de Huntington (mal de san Vito) que por ser fármaco huérfano se aprobará en fast track. Y productos de salud femenina como un lubricante vaginal con ácido hialurónico que sirve para la resequedad pero también para la cicatrización.

Los ataques a la Cofepris

Hay indicios de que los ataques hacia la Cofepris, específicamente a su titular, Mikel Arriola, por supuestas irregularidades en la construcción del edificio recién estrenado, vienen de la constructora del Fonatur. Y es que Arriola terminó haciendo a un lado a dicho organismo para poder continuar con la remodelación del inmueble, pues si bien el Fonatur empezó la obra, al paso que llevaba, no iba a acabar a tiempo. Mikel prefirió pasar la obra a una constructora privada y, al final, lo logró: reubicó y reacomodó la operación del organismo sanitario haciéndolo más funcional y aumentando en una tercera parte su capacidad operativa. Tal parece que para Martín Gómez Barraza, nuevo titular del Fonatur, éste es sólo uno de varios problemas explosivos que ha recibido.

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