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Gabino Cué está feliz
Gabino Cué Monteagudo llega a gobernar Oaxaca después de 81 años ininterrumpidos de gobiernos priístas. Hay mucha expectativa sobre su gobierno que inicia este 1 de diciembre de 2010, cuando termine el mandato de Ulises Ruiz y él inicie el primer gobierno de coalición y transición en el estado. Les comparto aquí la entrevista que se publicó en el suplemento Los Políticos de El Economista.
Le dicen oaxamontano porque estudió 10 años en Monterrey y allá vive su familia, pero desde el 1 de diciembre será el Gobernador de Oaxaca. Esta doble formación lo hacen un político singular, pues no sólo junta dos culturas, sino que tiene el reto de encarnar al gobierno de transición que PAN, PRD, PT y Convergencia postularon.
En el norte algunos piensan que en los estados del sur se vive de los impuestos que ellos pagan. Ahora gobernará Oaxaca, la entidad que recibe una de las mayores participaciones federales para operar. Ante esto, ¿cómo influirá su formación en el manejo del presupuesto de la entidad?
Primero, oaxaqueño 100 por ciento. Sigo teniendo contacto con Monterrey porque allí viven mis padres. Tuve la oportunidad de vivir 10 años en Monterrey y conocer esa forma de vida, ver cómo es un estado que se ha desarrollado de una manera impresionante; la capacidad de generación de ingresos propios de un estado industrializado como Nuevo León lo hace ser un estado más independiente de las participaciones federales.
Oaxaca es un estado totalmente contrastante.
No tenemos ese nivel de ingresos locales porque no tenemos industria, no tenemos una clase empresarial relevante que aporte al Producto Interno Bruto, y por eso Oaxaca se ubica en los estados con el PIB per cápita más bajos, alrededor de los 6 mil pesos al año.
Si a eso le agregas los índices tan elevados de marginación y pobreza, Oaxaca se ubica entre los tres estados con más alta marginación es un círculo vicioso porque dependes casi en 94 o 95 por ciento, si no es que más, de las participaciones federales.
El reto está en eso: lograr administrar con eficiencia esos recursos; canalizarlos a atender el gran rezago de marginación y pobreza, y generar las condiciones de paz, armonía y certeza jurídica para que haya inversión en Oaxaca; ir generando mayores ingresos propios, que hoy no los tenemos.
¿Es cierto que después de los conflictos de 2006 muchos empresarios abandonaron el estado?
Sí, mucha gente ha venido saliendo, sobre todo en los últimos años por al falta de seguridad en términos de su patrimonio. Afortunadamente en Oaxaca no se tienen tasas tan altas de inseguridad como en otros estados del centro y del norte del país.
Nosotros vamos a buscar que regresen, que tengan confianza, que inviertan bajo un gobierno que maneje los recursos con transparencia, con honradez, que sea un gobierno facilitador.
Vamos a buscar que inversionistas que hoy no saben dónde invertir por falta de seguridad en algunas regiones del país, que lo hagan en Oaxaca.
Hay mucha expectativa sobre su gobierno y algunos esperan que el 1 de diciembre de 2010 sea casi la refundación de Oaxaca. ¿Qué ofrece usted en realidad?
Obviamente lo que vivimos en 2006, estos excesos de gobiernos autoritarios y ante la expectativa que generó esta gran alianza opositora de haber derrotado ese cacicazgo de más de 81 años, obviamente se genera esa gran expectativa; es normal.
El reto que tenemos nosotros es ir moderando esa expectativa y comunicándole a la gente en qué va a consistir este cambio.
Ya de por sí el cambió empezó. Hay una alternancia, estamos en la mejor disposición de darle continuidad a esta alianza opositora que se convierta en un gobierno conformado por todos los partidos, con buenos perfiles con los cambios institucionales para que gente diga: bueno, pues valió la pena este cambio.
No puedes sacar adelante a un estado de la noche a la mañana, con el gran rezago que tiene.
En cuanto a las grandes expectativas ¿Qué enseñanza le deja el gobierno de Vicente Fox?
Sí entiendo que puede haber expectativa como la hubo en el 2000. Lo que hay que hacer es (cumplir) el mandato que el pueblo te dio.
¿Qué quiere la gente? La gente quiere un gobierno transparente; una verdadera autonomía en la Comisión Estatal de Derechos Humanos; quiere un gobierno austero, quiere un gobierno donde no se promueva la impunidad.
Cambiar por cambiar no significa nada.
Para nosotros es una gran responsabilidad; vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para que esa expectativa se vaya cumpliendo.
¿Cómo están conformando el equipo de trabajo?
Primero es el plan, luego es la definición del perfil de los cargos para poder cumplir con ese plan, y el siguiente paso, en función del perfil, que las organizaciones sociales y los partidos políticos, incluyendo el PRI, nos presenten ternas para esos cargos, siendo una facultado del gobernador en su momento, y en algunos casos con ratificación del Congreso, los nombramientos.
¿De dónde sacaron esa metodología?
Es en lo que yo creo, lo he ido construyendo a través del tiempo, y cuando fui presidente municipal, algunas las instrumentamos. No el proceso de selección, pero sí un gobierno de participación ciudadana, un gobierno que consulta, que toma en cuenta a la gente.
Con la alianza algunos se teme que al ganar, llegarían los partidos reclamando: yo quiero la Secretaría de Obras; yo la Tesorería , yo la Procuraduría
No, eso sería un gran error. Con los partidos tenemos una relación de mucho respeto; ya llegamos a una etapa donde se ganó por voluntad de la gente. Ahora la única responsabilidad y el único compromiso que tenemos es con la gente y en hacer un buen gobierno.
Para no equivocarnos tenemos que ir con los mejores hombres y con las mejores mujeres.
Veo en el gobierno gente de todos los partidos políticos, pero no cualquiera, no es un tema de cuotas o de distribución de pasteles.
Un experimentado político recomendaba a sus amigos que llegaban a gobernar poner atención en dos bolsas: la de la cartera, y la de la pistola. Esto es, la Tesorería y la Seguridad. ¿Qué perfiles está viendo usted para estas dos posiciones?
Efectivamente son áreas clave y están reservadas para quien va a gobernar el estado.
Obviamente que el tema de seguridad es una prioridad; el tema de procuración de justicia es otra prioridad, sobre todo en un estado donde tenemos una tasa muy alta de impunidad, donde es una exigencia, y un reclamo social.
¿Qué perfil en el caso de la Procuraduría de Justicia? Una mujer o un hombre que realmente tenga la experiencia, la capacidad, pero sobre todo la convicción de estar al servicio de la gente, y no al servicio de un gobierno en turno para que analice todo ese rezago que hay en investigaciones, ejecución de órdenes de aprehensión, y revise los temas que han sido polémicos.
En materia de seguridad, tiene que ser una gente con experiencia. Que tenga el conocimiento de todas estas prácticas y de todo lo que se viene realizando a nivel federal, porque al final de cuentas yo sí creo que es necesaria la coordinación de esfuerzos en materia de seguridad en todas las instancias: municipal, estatal, federal.
En el área de finanzas, una persona proba, que maneje los recursos con honradez, con transparencia. En el área de la Contraloría , igual.
Una exigencia en Oaxaca es que no haya corrupción. La sociedad está cansada de ver que gobiernos vienen, gobiernos van, y el pueblo sigue pobre y los funcionarios se enriquecen.
¿Qué les dice a los priístas de Oaxaca, qué pueden esperar de usted?
Yo no puedo dejar de ver que el PRI es una fuerza relevante en el estado. (Ofrezco) Una relación de respeto, de colaboración. Para mí la elección terminó el día 4 de julio. Nosotros estamos pensando en cómo hacer un buen gobierno.
Reconocemos en el PRI su fuerza y lo único que pueden esperar de mí es una relación de trabajo, de colaboración. No vamos a gobernar con tintes partidistas, ni de una manera facciosa, no vamos a caer en las pasadas prácticas contra las cuales hemos luchado.
En el tema de seguridad, y considerando que Oaxaca tiene más de 500 municipios, ¿qué opinión le merece la propuesta de crear la Policía Unica ?
Es un tema que hay qué analizar y estar listos para el debate.
No es un tema fácil, sobre todo porque en el caso de Oaxaca tenemos 570 policías municipales, muchas de ellas, sobre todo en municipios de usos y costumbres, ni siquiera son policías, son ciudadanos que cumplen una función ante la comunidad como topiles , que tiene la obligación con su pueblo de fungir como responsables de la seguridad.
Son ciudadanos que hacen un trabajo comunitario, pero no tienen ni la formación, ni la experiencia, ni la capacidad, ni mucho menos el adiestramiento ni los instrumentos para brindar seguridad.
Es una iniciativa que allí está, que hay que revisar, que no se puede generalizar por estas particularidades que hay en estados como Oaxaca, pero sí creo que se deben fortalecer los mecanismos de coordinación en un esfuerzo que es de todos los niveles de gobierno.
Tú no vas a poder combatir el crimen organizado sólo con una policía federal si desde abajo no se empiezan a entender las causas que generan esa violencia, y que están asociada a los temas municipales.
En los municipios está comprobado que en la medida en que haya más espacios donde sea proclive la venta al menudeo de estupefacientes, hay una correlación con los índices de inseguridad.
¿Cuál es la situación de las drogas y el narcotráfico en Oaxaca?
En Oaxaca no podemos compararnos con algunos estados del centro ni del norte.
La situación geográfica de Oaxaca indica que tradicionalmente ha sido un estado de paso, sobre todo de droga que viene de Centro y Sudamérica. Antes era por aire, ahora es por mar y por tierra.
No llega a la violencia que hay en otras entidades, pero es un tema que no puedo minimizar.
Allí está el EPR, y un riesgo sería la narcotización de la guerrilla, como en Colombia. ¿Qué políticas deberían aplicarse para mantener a estos dos grupos separados?
Efectivamente no puedes negar que hay una expresión que se manifiesta hoy afortunadamente a través de boletines fijando posiciones en momentos para ellos importantes. En Oaxaca tenemos el antecedente de que hubo acciones armadas de este grupo guerrillero, el EPR, sobre todo localizado en la sierra Sur en San Agustín Loxicha. Obviamente que está ese antecedente.
Ahora, que se pueda relacionar con otro tipo de expresiones, el riesgo existe, pero hasta el día de hoy no sentimos que haya una relación.
El surgimiento del EPR y sus manifestaciones en esa zona están muy asociadas a la marginación y la pobreza. ¿Qué hacer? Pues impulsar una política social importante de generación de opciones productivas que le permitan a la gente no optar por estas puertas falsas, que el camino no es la violencia. Que tampoco es actuar dentro del crimen organizado. Son actividades de muy alto riesgo.
Lo que tenemos qué hacer los gobiernos es darle opciones a la ciudadanía, a los jóvenes; en el caso del campo, en lugar de que sirva para sembrar estupefacientes, o mariguana, o amapola, pues que se dedique a un tema más productivo.
La forma de combatir la inseguridad tiene qué ser a través de una política social muy focalizada, y a través de la generación de empleos.
¿Ya se reunión con Andrés Manuel López Obrador?
Sí. Tuve una reunión con él después del domingo del Zócalo (mítin que convocó AMLO), el martes (27 de julio).
Con Andrés Manuel yo tengo una relación de respeto mutuo. No nos habíamos visto desde el día 15 de diciembre del 2009..., fue la última vez que lo vi.
¿Y qué le dijo?
Contento porque, el término que él utiliza: se liberó Oaxaca .
Con él compartimos todo un gran recorrido por el estado; compartimos ese Oaxaca profundo de la marginación, de la pobreza.
Yo vi a un hombre contento porque a Oaxaca llegó la alternancia. Ratificó su posición con el tema de las alianzas, pero contento porque hay una oportunidad para sacar adelante al estado fue una charla de 20 minutos; amena, cordial, respetuosa.
Me comentó que iba a estar yendo a Oaxaca, prueba de ello es que ayer estuvo y yo no pude saludarlo porque traía agenda aquí en la Ciudad de México. Fue a presentar su libro.
El sabe, como cualquiera que visite Oaxaca, que siempre serán bien recibidos.
Usted reconcilió al PAN y al PRD ¿Se puede estar entre Dios y el Diablo?
Los partidos son instituciones y medios para acceder a los cargos de representación. Pero ya es tiempo de pensar que hay que gobernar con una visión de Estado y que hay que estar con todos.
Al final de cuentas lo que necesitamos buscar es remar todos con el mismo entusiasmo, con las mismas ganas, con la misma claridad, al puerto donde vamos, más allá de los partidos porque si seguimos pensando en visiones partidistas eso no nos va a permitir sacar adelante a nuestro país, ni a los estados.
¿Ya no hay ideologías?
Sí, yo creo que las hay.
¿Cuál es la suya?
Hay ideologías, los partidos tienen sus programas donde definen claramente su visión de las cosas.
Yo te podría decir que en mi caso, yo me ubico más en una posición progresista, democrática, más de una social democracia. Ni del lado extremo de la derecha, ni del lado extrema de la izquierda más bien una visión progresista en términos de cambios institucionales que exige la gente; que ya está preparada la ciudadanía para ellos; de una actitud democrática, participativa que no se gasta en las urnas, y un gobierno socialmente responsable.
Su carrera política es un ejemplo de persistencia ¿en qué se inspira?
Juárez es el claro ejemplo de la persistencia, de la tenacidad, del esfuerzo, la lucha y la perseverancia y la convicción. Pero tampoco de la cerrazón.
Creo que en esta ruta tienes qué tener la capacidad para entender que en la política hay momentos, hay circunstancias, y cuando antepones el interés de la gente, logras lo que logras. Si lo ves con una visión ideológica, no lo logras.
Ganar la gobernatura de Oaxaca, ¿es un fin o es un medio para usted?
Ya se ganó la elección, es un fin en esta lucha por alcanzar la alternancia. Es el principio de una oportunidad histórica para poder demostrar que sí se puede transitar de un régimen autoritario, a un régimen democrático.
Que las alianzas no son solamente procesos electoreros o de coyunturas electorales, sino que se pueden lograr alianzas de gobierno y transitar ese régimen, y obviamente la oportunidad para servir a una sociedad que reclama buenos gobiernos.
En Oaxaca hay fin y principio de muchas cosas.
Al día siguiente de su triunfo, ya lo estaban candidateando para Presidente de la República en 2012.
¡No, no, no es un despropósito!
Yo me preparé para esto: mi idea era ser gobernador de Oaxaca desde hace muchos años.
Para mí hoy es un momento claro en mi vida personal y profesional. Estoy concentrado en ello, hay una gran responsabilidad, queremos hacer un buen gobierno.
No soy un improvisado; mi vocación es ésta. Vamos a hacerlo mejor en esta etapa. Lo que venga después, ya veremos.
¿Cómo va a ser Oaxaca cuando deje la gobernatura?
Yo me daría por satisfecho encontrar un Oaxaca donde la gente pueda decir: Gabino cumplió, Gabino no nos engañó, Gabino trabajó, luchó.
A lo mejor no tenemos este gran cambio que era nuestro anhelo, pero tenemos un gobierno que manejó los recursos con transparencia, con honradez; que estuvo cerca de nosotros, que nos atendió, que cuando lo visitamos, nos recibió.
¿Está feliz?
Sí. Estoy contento. Soy un hombre que no se marea o se pierde.
Estoy feliz, estoy en este proceso de entender este momento y circunstancia, pero al mismo tiempo ocupado y preocupado porque tenemos que hacer bien las cosas.
FOTO: Fernando Villa del Angel