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Opinión

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El Minotauro global

Se requieren nuevas propuestas.

La historia del Minotauro forma parte de la mitología griega. Fue hijo del Toro de Neptuno y de Parsifae, esposa de Minos, Rey de Creta. Era un monstruo mitad hombre, mitad toro que comía preferentemente carne humana. El Rey Minos confinó al Minotauro a un laberinto construido por Dédalo y para alimentarlo se exigía a las ciudades-Estado tributarias de Creta los alimentos necesarios. Atenas, por ejemplo, tenía que contribuir con siete doncellas y siete donceles cada año. Como depredador que era lo tenía vigilado Ariadne, hija de Minos. Muere por traición de ésta y por el heroísmo de Teseo, que libera el compromiso de Atenas. / El Minotauro global es un libro del economista griego y actual Ministro de Finanzas del gobierno griego Yannis Varoufakis. Toma la idea de la mitología para hacer una metáfora con los tiempos actuales del mundo en los problemas económicos.

El Minotauro global dice Varoufakis nació en los 70. Al igual que los tributarios de Creta que mantenían un flujo de alimentos para la bestia, así el resto del mundo canalizó inmensas cantidades de dinero a Estados Unidos. Ello hizo de este país el motor que impulsó a la economía global durante tres décadas hasta que se colapsó en el 2008.

Debido a ello el economista griego critica a los bancos centrales que sólo se ocupan de la estabilidad de precios y suponen que la magia de la oferta y la demanda reequilibrará a la economía mundial. También critica a los keynesianos que sostienen que la economía global se estabilizará con más inversiones públicas. Ante este rechazo propone un nuevo Bretton Woods, que propicie un nuevo reciclaje de excedentes porque los mercados no son los idóneos para proporcionarlo. El desarrollo técnico y geopolítico de ese mecanismo es el modelo para armar.

Si ello no ocurre se vivirá la prolongación de lo existente, una atmósfera similar a la que había antes de la segunda Guerra Mundial. En otro contexto de enfoque, el escritor alemán Gunter Grass, premio Nobel de Literatura recientemente fallecido, hizo una premonición al decir: Parece que nos estamos metiendo en una III guerra mundial .

El callejón con difíciles salidas en que nos encontramos repercute al nivel de lo cotidiano en los países y sus sociedades. Paradójicamente produce una indiferencia en los ciudadanos. Frente al compromiso público, se refugian en la apatía, el consumismo y el mundo privado. Económicamente se pasa del empleo al subempleo.

En los países desarrollados la apatía social tiene muchas causas. Una de ellas la reflexiona Axel Honneth, director de la prestigiosa Escuela de Frankfurt, ahí donde surgieron personajes tan notables en el mundo de las ideas como Teodoro Adorno, Max Horkheimer, Heber Marcuse, Erich Fromm, Jurgen Habermas y Karl-Otto Apel. Dice Honneth: Creo que la apatía existente tiene que ver con la frustración derivada de la creencia de que la política no tiene capacidad de transformación social. Hay un conservadurismo que parece afirmar que la política es incapaz de romper el poder del capitalismo financiero, que no hay salida .

Ante estos escenarios surge la necesidad de más propuestas económicas globales, que utilicen la memoria y la imaginación para atender el desarrollo económico y social de los países.

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