Lectura 5:00 min
El IMSS, en terapia (financiera) intensiva
El Instituto echó mano, este año, de entre 7,000 y 9,000 millones de pesos de las reservas financieras .
El 18 de agosto pasado, El Economista publicó como nota principal, bajo la firma de la reportera María del Pilar Martínez, las declaraciones de José Luis Carazo, integrante del Consejo Técnico del IMSS, en el que advertía que el Instituto echará mano de 18,000 millones de pesos de sus reservas financieras para hacer frente a sus compromisos económicos en el 2010.
Sin embargo, la dirección del IMSS, a cargo de Daniel Karam, ha echado mano este año de entre 7,000 y 9,000 millones de pesos de las reservas financieras para hacer frente a la caída de los ingresos del Instituto en este 2009.
Dos situaciones han comprometido las finanzas del Instituto: la primera, la caída de los niveles de empleo.
En la crisis de 1995, provocada por el error de diciembre de 1994, durante el primer trimestre del año se perdieron 1 millón de empleos, lo que afectó severamente los ingresos del Instituto.
De hecho, esta crisis fue tan grave que motivó la primera reforma importante de la Ley del IMSS, que se concretaría meses después, encabezada por el entonces director Genaro Borrego Estrada.
La reforma dio paso a un nuevo esquema de pensiones y jubilaciones, desapareció el Sistema de Ahorro para el Retiro y se crearon las afores.
La reforma no fue tan completa, como propusieron en su momento Borrego y desde luego el presidente Ernesto Zedillo, pero se logró un avance.
Hoy, cuando las cifras optimistas hablan de medio millón de desempleados, la historia se ha repetido.
Sólo las autoridades del IMSS, encabezadas por Karam, tienen el dato preciso con respecto al monto en el que han caído los ingresos del Instituto y la disposición urgente que ha hecho de las reservas financieras en este año.
Esta información ha sido manejada con sigilo y se ha prohibido su difusión.
El otro asunto que ha provocado la caída de los ingresos del IMSS es el programa anticíclico anunciado por el presidente Felipe Calderón a principio de año -y de la crisis.
De acuerdo con los apoyos que el gobierno federal determinó conceder a las empresas con problemas, éstas pueden diferir hasta un año el pago de sus obligaciones con el IMSS.
Tampoco se conoce con exactitud cuál es el monto que ha sido diferido aunque las autoridades del Instituto, en reuniones privadas, aseguran que la disposición de las reservas financieras para tapar el agujero provocado por la crisis será subsanado el próximo año cuando las empresas comiencen a pagar.
Sin embargo, eso no es, en este momento, sino sólo un buen deseo, pues de acuerdo con las proyecciones oficiales, el 2010 será el año en el que el país vivirá más crudamente los efectos de la crisis mundial.
Al agravamiento de la situación financiera del IMSS habrá que sumar los recursos extraordinarios que se destinaron para atender la crisis derivada de la influenza AH1N1, periodo en el que el Instituto tuvo que aplicar recursos extraordinarios para atender incluso a los no derechohabientes.
Ésta podría ser la oportunidad para replantear una nueva modificación a la Ley del IMSS que permita la mejora en el servicio, en la calidad y superar los rezagos paleontológicos que padece en equipamiento, sobre todo en la atención de primer y segundo nivel.
Pero quién sabe si Karam quiera o pueda; en poco menos de 60 días, el IMSS tendrá que revisar el Contrato Colectivo de Trabajo con su sindicato al que se pretendió domesticar cediendo una diputación plurinominal a su dirigente, el ínclito Valdemar Gutiérrez.
Independientemente de ese lance, que ya esperamos ver, el hecho de que se disponga de las reservas financieras que por ley el Congreso obligó a crear al IMSS, es un foco rojo que deberá atenderse en el próximo paquete presupuestal.
La crisis exhibirá si Karam es un Director, con todas sus letras, o un simple administrador como lo han sido varios titulares del IMSS para mala fortuna de los derechohabientes.
Es la economía
La noche del martes pasado comenzaron los informes televisados a manera de spots del presidente Felipe Calderón Hinojosa.
Apenas el lunes le informamos que en Los Pinos se debatía si habría o no un informe a la nación previo a la entrega del documento a la Cámara de Diputados, el 1 de septiembre.
Al parecer se decidió por la estrategia del año pasado, mediante la cual el Jefe del Ejecutivo ofreció un mensaje a la nación de ocho minutos correspondiente a su Segundo Informe de Gobierno, en el que pretendió sintetizar el tema que más le ocupaba en ese momento y que era la lucha contra el crimen organizado.
En el mensaje nocturno del martes, el primero del Tercer Informe, el tema fue la crisis económica y cómo su gobierno la ha enfrentado.
Y pese al optimismo de los datos primeros -no se ofrecieron porcentajes ni cifras duras- se espera que en los subsecuentes mensajes se hable, en serio, de las propuestas para paliar la crisis del próximo año.
atrejo@eleconomista.com.mx