Una de las secciones en las librerías y tiendas en línea que mayores ventas generan son los libros de negocios. Universidades estadounidenses pertenecientes a la Ivy League toman estos libros como algunas de las tendencias de cabecera para abrir negocios y para el desarrollo personal de los líderes. Las tendencias de los libros de negocios son interesantes de analizar, puesto que hablan por sí mismas de las principales inquietudes de las generaciones de una época.

Una tendencia que se viene gestando desde los años 80 es nombrar los libros con metáforas y símbolos que tienen que ver con la alimentación: Cómete esa rana, Poniendo la mesa, Nunca comas solo, ¿Quién se ha llevado mi queso? y Los líderes comen al último son sólo algunos de los ejemplos de libros de negocios que han sido best sellers durante las últimas décadas.

Un eje en común de todas estas obras es tomar rasgos característicos de la alimentación humana para utilizarlos como paradojas de las conductas a adoptar en la esfera de los negocios ante diferentes retos. Por ejemplo, Cómete esa rana, en esencia, juega con la paradoja de cómo dentro de la alimentación humana, existen alimentos como las ranas que pueden resultar desagradable en relación con que el sistema de normas sociales y culturales determina qué es lo bueno y lo malo para comer. En este sentido, se utiliza la paradoja para que las personas hagan aquello a lo que tanto le están rehuyendo para poder completar las actividades de su día y sean más productivas. “Comerse la rana”, entonces, significa hacer aquello que no nos es agradable de hacer, pero que se tiene que hacer en pos de un resultado. Poniendo la mesa es la metáfora que se utiliza para explicar qué es lo que se tiene que montar antes de poner un negocio. En Los líderes comen al último se analiza la cohesión de los equipos de trabajo cuando tienen un líder que se sacrifica por el bienestar de sus subordinados y el autor puso este nombre después de haber observado que esto ocurría frecuentemente con los marinos de la milicia.

¿Quién se ha llevado mi queso? utiliza el queso como un alimento esencial para la supervivencia y, en el ámbito de negocios, ilustra sobre la forma en la que las conductas humanas pueden aprovechar dentro del ambiente laboral los cambios socio-ambientales que se generan para que quien se lleve “el queso” sea quien mejor se adaptó a las necesidades de cambio. La supervivencia biológica es la supervivencia del más fuerte.

Nunca comas solo habla de la necesidad de poder construir relaciones significativas con personas que sumen a los propósitos de crecimiento. El autor argumenta que estas personas significativas, por lo general, están igual de ocupadas haciendo crecer sus negocios, por lo que el aprovechamiento de cualquier espacio dentro de la agenda es esencial Nunca comas solo habla entonces de nunca desaprovechar el tiempo y optimizar los recursos para construir relaciones significativas y, como ejemplo de esta vinculación social, utiliza la comida.

Éstos son sólo algunos ejemplos de obras de negocios en las que las metáforas con la alimentación abundan. Son un recurso reiteradamente utilizado porque, al final, resultan ejemplos fáciles de comprender, puesto que todos comemos y todos establecemos vinculaciones significativas con la comida, con lo que comemos y con quiénes comemos.

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