Esta paradoja resume en pocas palabras la ideología de Hamas; de hecho, su visión del mundo se trata de caos, destrucción, miseria y muerte.

Antes Hamas solía enviar terroristas suicidas a ciudades israelíes para sembrar la devastación, mientras convencía a sus reclutas de que se convertirían en mártires y obtendrían los placeres de setenta vírgenes en el cielo. Cuando esto se volvió menos factible debido a las contramedidas de seguridad, comenzaron a cavar túneles para permitir que sus escuadrones de la muerte eludieran la seguridad en la frontera y emergieran en territorio israelí lanzándose a una matanza hacia comunidades israelíes. Hamas ha secuestrado decenas  de millones de dólares en dinero de asistencia humanitaria, donados por la comunidad internacional para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Gaza con el objeto de llevar a cabo este esfuerzo.

Desde que Hamas se apoderó de la Franja de Gaza en junio de 2007, en un sangriento golpe en el que los funcionarios de la Autoridad Palestina fueron torturados y arrojados desde los tejados, Hamas ha estado lanzando misiles y globos incendiarios contra las comunidades israelíes vecinas. Cuando el gobierno israelí reaccionó para proteger a sus ciudadanos, Hamás amplió el alcance de sus ataques con misiles, llegando cada vez más y más lejos a áreas urbanas concentradas en Israel. Hamás no tiene reclamos territoriales, desde que Israel se retiró de la Franja de Gaza en agosto de 2005 hasta el último centímetro desmantelando veintiún asentamientos y repatriando a unos ocho mil ciudadanos israelíes.

Hamas tiene una gran necesidad de desviar la atención de su población de su mala gestión de la Franja y de complacer a sus patrocinadores iraníes que siempre buscan desestabilizar la región; al hacerlo, el grito de guerra de "Al-Quds (el nombre de Jerusalén en la tradición musulmana) está en peligro", nunca deja de despertar las pasiones que luego se derraman en tensión, fricción y enfrentamientos violentos.

Pero en la siguiente fase, los inocentes palestinos se convierten en víctimas del cinismo de Hamas; son los "escudos humanos" en medio de los cuales se disparan misiles contra ciudadanos israelíes y detrás de los cuales los terroristas de Hamas buscarán refugio cuando el ejército israelí ejerza su legítimo derecho a neutralizar estas amenazas. Sabemos de casos en el pasado en los que Hamás "alentó" a los habitantes de Gaza a sacrificar a sus seres queridos por la causa; cuanto mayor es el número de muertos en el lado palestino, más fuerte es la condena de la comunidad internacional a la acción de Israel.

El martes pasado fuimos testigos de un mayor grado de cinismo mostrado por Hamas; mientras un convoy humanitario pasaba por el cruce de Kerem Shalom, llovieron bombas y granadas de mortero sobre este cruce y sobre el cruce de Erez, causando la muerte de un soldado israelí. Esta asistencia había sido coordinada por el Ministerio de Defensa israelí a solicitud de organizaciones internacionales y, lamentablemente, tuvo que ser interrumpida una vez que comenzaron los bombardeos.

Es la política de los "peores" que en esta ronda de violencia ha provocado el secuestro de dos millones de palestinos y cerca de siete millones de israelíes a manos de Hamas.

*Embajador de Israel en México.

@AmbZviTal