La producción de frijol en México durante el año agrícola 2011 fue la más baja desde 1980. El impacto negativo de las heladas y la sequía se reflejó en el siniestro de 40.6% de la superficie sembrada y en el descenso de los rendimientos medios por hectárea a su nivel más bajo en la última década.

Así, se alcanzó una cosecha de 567,779 toneladas: 64.8% en el ciclo primavera-verano (P-V) y 35.2% en el otoño-invierno (O-I). Este volumen representó la mitad del promedio obtenido entre el 2006 y el 2010. Como resultado de lo anterior, los precios de las principales variedades de frijol en las centrales de abasto del país reportaron fuertes incrementos en el 2011, hasta alcanzar máximos a mediados del 2012.

Cuatro entidades aportan 60.0% de la oferta nacional de frijol. En Zacatecas, Durango y Chihuahua, el cultivo se desarrolla en P-V, principalmente en temporal y con la mayor proporción de cosecha en noviembre. En tanto, en Sinaloa se produce en O-I, con siembras casi exclusivamente de riego y se cosecha principalmente en febrero.

Para el año agrícola 2012, de acuerdo con estimaciones de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), se prevé que la producción de frijol en el año agrícola 2012 ascienda a 970,000 toneladas, es decir, 70.8% más que lo obtenido en el 2011. La recuperación de la cosecha se atribuye principalmente a la presencia de mejores condiciones climáticas, aunado a la estrategia de siembra temprana en algunos de los principales estados productores.

Sin embargo, la producción estimada al cierre del actual año agrícola sería 14.7% inferior con respecto al promedio del periodo 2006-2010. Este volumen comprende 260,000 toneladas del cierre preliminar de la cosecha O-I 2011/12 y la expectativa de producción de 710,000 toneladas en el ciclo P-V, que aún está en curso.

En Zacatecas, Durango y Chihuahua, los índices de lluvias aún reducidos, alta presencia de plagas y las bajas temperaturas adelantadas han impedido la recuperación del potencial productivo, precio al crítico del 2011.

En Sinaloa, ante la escasez de agua en las presas y las expectativas de las bajas temperaturas que han prevalecido en el invierno durante las últimas dos temporadas agrícolas, la superficie sembrada se redujo 19.0% con respecto al promedio de los cinco años previos.

El avance en la producción de frijol en el 2012 revirtió la tendencia alcista en sus precios, que han reportado ligeras reducciones desde julio pasado. No obstante, aun con los ajustes a la baja, será posible observar precios más altos que los obtenidos en el 2009 y el 2010.?

Darío Gaucín es especialista en la Subdirección de Investigación Económica de FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

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