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Caída de las remesas en el 2009
La crisis financiera subprime ha afectado los niveles de producción y empleo en los sectores primario y manufacturero de los Estados Unidos, y en especial la construcción que es donde se ocupa la mayor mano de obra de origen mexicano, por lo que es de esperarse que mientras dichos sectores no tengan una recuperación en sus niveles de producción y capacidad utilizada, las remesas hacia México tendrán una tendencia decreciente.
No sorprende el hecho de que el envío de dinero al país por concepto de remesas ha registrado una baja de 3.6% en el 2008, la primera desde hace 13 años, al pasar de 26,000 millones de dólares en el 2007 a 25,145 millones de dólares para el 2008.
Una investigación reciente entre el TEC de Monterrey y la UNAM que coordino con el especialista en remesas Miguel Cervantes Jiménez intitulada Migración y Remesas en México: Un Análisis en el Marco del TLCAN a la Crisis Hipotecaria , proyectamos mediante modelos econométricos que la caída de las remesas para el 2009 se encontrará en un rango de 4 a 6 por ciento.
En el caso del mes de mayo se espera que las remesas alcancen los 2,065 millones de dólares, lo que representa una caída de 4% mensual en relación con el mes previo del presente año.
El desempleo que están experimentando los mexicanos en EU ha generado un fenómeno denominado remesas al revés, es decir, en lugar de que los connacionales en EU manden dinero hacia México, los familiares mexicanos están enviando recursos hacia la Unión Americana, con el fin de que puedan sortear la crisis y eviten regresar a sus lugares de origen.
Los recursos que se envían forman parte de los ahorros hechos en la época de prosperidad, aunque es claro que las remesas al revés es un fenómeno que no puede durar mucho tiempo y es un paliativo.
Los flujos de migración poseen una gran importancia económica, no sólo para quienes emprenden la aventura de emigrar, sino también para sus familias y el país receptor de las remesas que para el año 2008 representaron cerca de 375,000 millones de dólares a nivel mundial, de los cuales 60,000 millones se canalizaron para América Latina y el Caribe. México es la tercera nación más favorecida en el envío de remesas después de la India y China, por lo que las remesas son tan importantes que representan cerca de 3% del PIB.
El crecimiento de las remesas está ligado directamente con el crecimiento de los flujos migratorios; sin embargo, el Banco mundial indica que los flujos de dinero disminuyen a medida que las personas pasan más tiempo en el país al que migran. Por ejemplo, al menos dos tercios de los remitentes envían dinero una vez al mes o más si su llegada es reciente (menos de tres años), y la gran mayoría de quienes llevan más tiempo fuera de su país (56%), realizan envíos una vez cada dos o tres meses de entre 100 y 300 dólares.
La caída de las remesas indudablemente tendrá un efecto directo en los niveles de consumo de las familias receptoras a lo largo del 2009, por lo que una manera de proteger estos ingresos es reducir los costos de envío de remesas, a través del sector bancario como es el Programa Directo a México que ha logrado reducir los costos de envío de entre 67 centavos de dólar a 2 dólares por envío de 300 dólares.
*Pablo López Sarabia es profesor del Departamento de Finanzas y Economía del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México. Su correo electrónico es plopezs@itesm.mx