La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) tomó ayer su primera decisión de política monetaria de este año y, efectivamente, como lo marcaba la mayor parte de las expectativas, decidió bajar en otro cuarto de punto la tasa de interés de referencia, con lo que se ubicó en 7 por ciento.

Son cinco bajas consecutivas desde el verano del año pasado y matemáticamente deja el costo del dinero en ese nivel de 7% con una inflación anualizada de 3.24% al cierre de enero pasado.

La cuesta de enero fue una prueba superada y los niveles estancados de consumo son un colaborador, indeseable, de la estabilidad de los precios.

Pero el banco central no sólo puede ponerse histórico para determinar su política monetaria. Dentro de ese búnker deben tener la capacidad de proyectar los efectos de sus decisiones y deben anticiparse a lo que vean venir.

Es ahí donde cobra más relevancia, y así lo sabe el mercado, el mensaje que acompaña a la decisión de política monetaria.

Hay que tener la claridad de que el principal mensaje sobre política monetaria que se atiende en México y en el mundo es el que emana la Reserva Federal de Estados Unidos. Pero es un hecho que, con las peculiaridades del manejo económico-financiero en estos tiempos de la 4T, el mensaje local del Banco de México cobra relevancia.

De hecho, en su anuncio de política monetaria el banco central contempla entre los riesgos para la trayectoria prevista de la inflación aquella meta de 3%, el deterioro de las finanzas públicas.

Claro, entre los riesgos están los aumentos salariales que pueden afectar el mercado laboral y los precios, la resistencia a disminuir la inflación subyacente y un posible ajuste cambiario por factores externos o bien internos. Ah, y también los aumentos mayores a lo esperado en los precios agropecuarios.

La decisión fue unánime entre los integrantes de la Junta de Gobierno con derecho a voto. Ya tenía algún tiempo que no se daba esa unanimidad. Aunque ya podremos conocer más adelante, en las minutas de esta reunión, los razonamientos de los votantes. Ya se sabe que aun dentro del anonimato muchos son muy transparentes.

Y, efectivamente, las consideraciones sobre los impactos del coronavirus Covid-19 estuvieron presentes en esta toma de decisión. Entre los factores a la baja de la inflación, el banco central destaca que el coronavirus ha provocado una baja en los precios de los energéticos.

Pero, en sentido contrario, la incertidumbre mundial que provoca esta enfermedad merece tener una atención especial a las condiciones financieras globales.

Y como un mensaje dirigido a aquellos que le cargan calor al banco central como si fuera su responsabilidad la necesidad de promover el crecimiento económico, a través de bajar drásticamente el costo del dinero, la Junta de Gobierno manda el mensaje de que, para fortalecer la macroeconomía y la capacidad de crecimiento del país, además de una política monetaria prudente, es necesario consolidar sosteniblemente las finanzas públicas.

Enrique Campos Suárez

Conductor de Noticieros Televisa

La Gran Depresión

Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México, con especialidad en finanzas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y maestro en Periodismo por la Universidad Anáhuac.

Su trayectoria profesional ha estado dedicada a diferentes medios. Actualmente es columnista del diario El Economista y conductor de noticieros en Televisa. Es titular del espacio noticioso de las 14 horas en Foro TV.

Es un especialista en temas económico-financieros con más de 25 años de experiencia como comentarista y conductor en radio y televisión. Ha formado parte de empresas como Radio Programas de México, donde participó en la radio empresarial VIP. También formó parte del equipo directivo y de talento de Radio Fórmula.