Lectura 4:00 min
Ahí viene la BOA
El presidente López Obrador trató desde hace varios meses de impedir la creación de un Bloque Opositor Amplio, BOA, diciendo que es antinatural un acuerdo entre el PRI, PAN y PRD. Puede tener razón, pero la emergencia que está enfrentando el país en seguridad, economía, empleo, pobreza y salud por la pandemia, hace necesario dejar de lado, en esta ocasión, las ideologías para llevar a cabo un programa de reconstrucción nacional.
Finalmente se pudo llegar a un acuerdo para integrar un frente opositor para las elecciones del próximo año que puede, no sólo lograr ganar la mayoría en la Cámara de Diputados y poner un freno a los excesos del presidente López Obrador y Morena, sino también ganar la mayoría de las gubernaturas y evitar la imposición de la autoridad presidencial sobre los estados.
El principal reto es frenar la concentración del poder que se está dando en la persona de López Obrador, frenar la militarización nacional, revertir la destrucción de nuestra economía y evitar la confrontación política y social que se promueve desde Palacio Nacional.
No se trata de revertir todos los cambios impulsados por el gobierno, algunos habrá que apoyarlos, como son la lucha contra la corrupción y los programas sociales, pero garantizar que operen en forma institucional, menos personalizada.
El gobierno de López Obrador y su mayoría en el Congreso han significado un retroceso para nuestra democracia y una vuelta al presidencialismo del siglo pasado. Tardamos más de 80 años en lograr en 1997 una Cámara de Diputados independiente que puso freno a los abusos presidenciales y a la concentración del poder en una sola persona e impulsó un nuevo Federalismo y una distribución más democrática del poder.
Es necesario, por otro lado, evitar que se vuelva a concentrar el poder económico y político del Estado en el gobierno federal, hay que garantizar la soberanía, autonomía y pluralidad de los gobiernos estatales. Hay que evitar a través del voto que el presidente de la República ponga y quite a gobernadores, como sucedía con los presidentes priistas.
El presidente habla de incongruencia en el bloque opositor y no ve la incongruencia al tener un frente que incluye además del revoltijo priista, perredista y hasta panista que es Morena, a la extrema derecha conservadora, al Partido del Trabajo, al Verde y ahora al partido de la maestra Gordillo. El presidente se alió con quien fuera para ganar, ahora la oposición se une para evitar que siga destruyendo al país.
El presidente quiere dividir al país entre los conservadores que se oponen al cambio y quieren regresar al pasado, y los liberales que quieren continuar con la transformación del país. Mentira, nadie quiere regresar al pasado de corrupción y concentración económica, lo que se quiere es evitar la destrucción nacional y construir desde la Cámara de Diputados un proyecto que logre eliminar la pobreza a través del crecimiento económico y el empleo, y un mayor gasto público para dar respuesta a las demandas de la gente.
Recuperar la autonomía de la Cámara de Diputados sería un primer paso para recuperar la autonomía del poder Judicial, de los organismos independientes y para fortalecer el Federalismo ante la amenaza del centralismo presidencial.
Para ganar la mayoría en las elecciones del próximo año es necesario que la gente entienda la importancia de contar con un Congreso independiente, que haga realidad la división de poderes que marca nuestra Constitución.

