Al iniciar el 2018, mucho se especuló sobre los impactos que el contexto internacional y la situación política causarían a la economía mexicana, afectando sin duda, al mercado interno y la confianza de los inversionistas nacionales y extranjeros que poco se arriesgarían ante un panorama tan incierto.

La renegociación del TLCAN, los comicios federales y la reforma tributaria de Estados Unidos son sólo algunos de los acontecimientos que la economía mexicana ha tenido que enfrentar este primer semestre del año.

Sin embargo, desde los primeros meses, el sector de Fusiones y Adquisiciones (M&A) en México presentó un aumento en el capital movilizado y en el número de transacciones, con respecto a lo registrado en el mismo periodo del 2017. Los sectores financiero, asegurador e inmobiliario fueron los que más transacciones contabilizaron, seguidos por el sector petrolero, el del gas y finalmente el de Internet.

En los cuatro primeros meses del año se produjeron un total de 103 transacciones. Además, se dieron 42 acuerdos, que en conjunto alcanzaron los 5,170 millones de dólares, lo que implicó un aumento en el número de operaciones y en el importe de éstas con respecto al año pasado.

Por lo concerniente al mercado cross-border, o transfronterizo, este año las empresas mexicanas han decidido invertir principalmente en Estados Unidos, Argentina y Brasil; mientras que, pese a la situación con Estados Unidos a causa de sus políticas comerciales, nuestro vecino del Norte sigue siendo el país que más ha apostado por realizar adquisiciones en México, seguido de España y Francia.

Lo anterior nos dice que, pese a la incertidumbre política que vive el país, la cual aumenta conforme nos acercamos al 1 de julio, no hay indicios de altas tasas de inflación, endeudamiento, ni fuga masiva de capitales. La fase de mayor volatilidad se está viviendo en estos momentos. El IMEF ya había adelantado que durante los 60 días previos a la elección, el tipo de cambio resentiría dicha volatilidad y así se está observando, aunque no solamente por la contienda electoral, ya que efectos externos han influido en ello.

Cabe mencionar que diversos medios nacionales e internacionales han asegurado que a los países y a las empresas no les interesa quién gane la elección presidencial, siempre y cuando se respeten las condiciones para invertir en el mercado mexicano.

De manera paradójica, la incertidumbre favorece las actividades de compraventa de empresas, ya que las valuaciones tienden a bajar y no precisamente hay un encarecimiento, porque muchos de los acuerdos son valuados en pesos. Adriano Silva, director de M&A de Mercer, señaló que el sector en México ha venido creciendo de manera sostenida hasta representar ya 5% del Producto Interno Bruto, desde 3% de hace cinco años.

Por otra parte, la aprobación de la Ley Fintech parece tener un impacto considerable en la negociación de acuerdos en México y lo convierte en un modelo en materia regulatoria para América Latina. De acuerdo con Transactional Track Record, esta coyuntura generará un ambiente de transparencia y de acceso a la información en el mercado inversor para que la actividad en Venture Capital, Private Equity y operaciones M&A puedan incrementarse con las casi 200 empresas fintech que operan en el país.

De igual forma, la renegociación del TLCAN y la reforma tributaria de Estados Unidos dan paso a que nuestro país diversifique sus relaciones comerciales. El nuevo gobierno va a tener que concentrarse en disminuir la dependencia económica y no ceder ante la presión de su mayor socio comercial. Tal y como lo sugieren las propuestas de Impulso al crecimiento de México, Agenda IMEF 2019-2024, integrada con las aportaciones de los distintos comités y Grupos IMEF, se requerirá del consenso y compromiso de múltiples sectores para lograr el impulso económico que México requiere en el siguiente sexenio.

*Integrante del Comité Técnico Nacional de Finanzas Corporativas del IMEF.