Los mayores bandazos en el mercado de deuda pública en los últimos tiempos no siempre tienen su origen en nuevos datos macro o en cambios de los bancos centrales.

Tal y como advertían las firmas de análisis en sus informes para el 2017, la política se ha convertido en el mayor detonante de los cambios, y en particular, las novedades procedentes de Estados Unidos.

Prueba de ello es que en los tres últimos meses las dos peores semanas de la deuda pública europea han coincidido con las elecciones de EU en noviembre y con la toma de posesión como presidente de Donald Trump.

Las primeras medidas adoptadas han incluido ya algunas de las propuestas más controvertidas lanzadas durante la campaña, en especial en el ámbito comercial.

Sus promesas fomentan además un acelerón en las expectativas de inflación y, por extensión, de las subidas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal. Con este escenario, el interés de la deuda de EU a 10 años supera 2.5%, en zona de máximos desde diciembre.

Elecciones, inflación y BCE

La senda alcista en las rentabilidades cruza el Atlántico y se traslada también a la renta fija europea. La primera semana completa con el nuevo presidente de EU al frente de la Casa Blanca ha elevado en más de 12 puntos básicos el interés del bund alemán, su mayor subida semanal desde las elecciones que otorgaron el triunfo al candidato republicano.

Esta nueva oleada de ventas ha impulsado la rentabilidad exigida al bund alemán, la referencia en la deuda de la eurozona, al borde del 0.5%, sus niveles más elevados en un año.La semana pasada las ventas de deuda de Francia empujaron la rentabilidad de su bono a 10 años por encima del nivel de 1% por primera vez desde finales del 2015. En España, el interés a 10 años resiste cerca de 1.5%, de forma que su diferencial con respecto a Francia se reduce a mínimos del 2010.

Detrás de los recelos hacia la deuda francesa aflora también la incertidumbre política previa a unas elecciones presidenciales en las que los sondeos confirman el auge de la ultraderecha. La situación es más crítica si cabe en Italia. Las últimas jornadas han agravado la crisis política.

Las peticiones de unas elecciones anticipadas se han disparado desde que la semana pasada la Corte Constitucional de Italia declaró ilegal parte de la reforma electoral propuesta por Mateo Renzi para dar mayor estabilidad a su sistema político.

Las ventas de deuda en Italia han elevado el interés de su bono a 10 años por encima del nivel del 2.2%, sus cotas más elevadas desde septiembre del 2015.

Este deterioro ha ampliado el diferencial negativo de rentabilidad con respecto a la deuda española a máximos desde el año 2012.

A la incertidumbre política en EU y en Europa se suman las dudas sobre un posible repliegue adicional en los estímulos del Banco Central Europeo.