El tipo de cambió seguirá débil en el corto plazo, debido a la volatilidad global, bajos precios del petróleo, así como a la aversión y apetito por el riesgo, dijo Gabriel Lozano, economista en jefe de JPMorgan.

Estimó, que para el primer trimestre del año, el dólar se mantendrá en niveles de 18.10 pesos por papel verde y para el cierre del 2016 se ubicaría en 18.50 pesos por dólar.

El sesgo que vemos es que el tipo de cambio se mantendrá sujeto a la volatilidad global y a los episodios por el apetito o aversión por riesgo , explicó tras su participación en la conferencia Perspectivas Económicas para el 2016, en el marco del 11° Summit de Capital Privado en México: Capital Emprendedor, Crecimiento, Bienes Raíces, Infraestructura y Energía.

Agregó que es complicado establecer un rango, porque el tipo de cambio se va moviendo día a día, aunque la certeza es que se mantendrá volátil.

Reconoció que en México, la Secretaría de Hacienda y el Banco de México (Banxico) todavía tienen un margen de acción para estabilizar el tipo de cambio, con intervenciones coordinadas, como fue el manejo eficiente de las reservas.

Si tanto Hacienda como Banxico usan más balas en la parte cambiaria o posiblemente en la parte de tasas, podríamos estar pensando que hacia adelante el tipo de cambio pudiera estar apreciándose un poco más en los próximos meses , aseguró.

Por otra parte, al referirse al alza en las tasas de interés en México, consideró que a medida de que el tipo de cambio se mantenga bajo presión, hay riego de que Banxico intervenga nuevamente.

Para junio, se esperan próximos movimientos en las tasas de interés, por lo que a finales del año, las tasas de la política monetaria podría finalizar en 4.25% en México, y en Estados Unidos cercano a 1 por ciento.

Estados Unidos movería las tasas en junio o septiembre; pensaríamos que en diciembre hay cierto riesgo, pero no vemos las condiciones en México con necesariamente ajustes hacia arriba en las tasas de interés , puntualizó.

Lo anterior, porque la economía mexicana crecerá a un ritmo moderado, 2.5%, y de acuerdo con sus previsiones, la inflación se ubicaría en 3.3% para finales de año.

judith.santiago@eleconomista.mx