Lectura 3:00 min
Sube el café... demasiado tarde
En las últimas semanas, hemos visto un incremento sustancial en los precios del café nuevamente, esta vez, dicen los analistas, por las malas noticias respecto del clima en Brasil que afectarán de manera importante la producción de la próxima cosecha, a la vez que las plantaciones en buena parte de los cafetos en América Central se han visto afectadas por la roya.
En las últimas semanas, hemos visto un incremento sustancial en los precios del café nuevamente, esta vez, dicen los analistas, por las malas noticias respecto del clima en Brasil que afectarán de manera importante la producción de la próxima cosecha, a la vez que las plantaciones en buena parte de los cafetos en América Central se han visto afectadas por la roya.
Este incremento suena muy alentador para los productores y como se observa en la Figura 1 se dio a mediados de febrero. Sin embargo, en una hipótesis de trabajo que estamos intentando demostrar, creemos que los ajustes se dan demasiado tarde respecto de la disponibilidad de la información, pues la evidencia existió a lo largo del 2013 y sólo hasta el final de la temporada de cosecha en esta región fue cuando se reportaron los incrementos en los precios.
Paradójicamente, durante el 2013, a pesar de que llegaban noticias sobre la ampliación de las áreas afectadas por la roya, los precios seguían a la baja, afectando el patrimonio de numerosos productores americanos, quienes sufrían por partida doble: bajaban los precios y disminuían sus cafetos productivos.
Igualmente sucedía en el caso de la sequía en Brasil, a la que hoy se adjudica el incremento de precios: cada vez eran más claras las evidencias de una disminución en las lluvias y la consecuente afectación de la producción, pero sólo hasta febrero del 2014 fue que se tradujo en los precios.
Desafortunadamente, una buena parte de la producción de café en nuestro país ya pasó a manos de los comercializadores, quienes tienen un comportamiento comercial apegado totalmente a los precios internacionales. Hoy deben de frotarse las manos, porque han tenido la gran oportunidad de comprar a precios muy baratos el café, que parece que llegará a 200 dólares el quintal en algunas semanas. Los consumidores pronto veremos nuevamente incrementos en el café en taza, al trasladarse este incremento a la parte final de la cadena.
En este mismo escenario, la producción en México se derrumba, pronosticándose el nivel más bajo de producción de café de las últimas décadas. Para cuando la producción pudiera repuntar, en 3 o 4 años, los precios tendrán otra dinámica nuevamente y menos incentivos tendrán los productores para seguir con este bien. Parece que el futuro del café en México no es nada alentador.
*Pablo Pérez Akaki. Profesor de tiempo completo en la FES Acatlán, UNAM. Correo electrónico ppablo@apolo.acatlan.unam.mx