El 2016 fue uno de los peores inicios de año de la historia. Sólo en enero, el valor de capitalización de las bolsas globales disminuyó 11%, lo que representó una pérdida de 10.1 billones de dólares, reconocieron analistas.

Especialistas de la Casa de Bolsa Ixe-Banorte explicaron que el sentimiento de aversión al riesgo de los inversionistas fue resultado de la incertidumbre sobre el crecimiento económico de China, así como por el impacto que tendrá la caída en el precio de los commodities, en particular, del petróleo. No obstante, destacaron que la disminución en las bolsas internacionales también podría representar ventanas de oportunidad, ya que se vislumbran empresas con niveles de valuación atractivos. Incluso, una vez que baje la turbulencia, algunas emisoras de la BMV podrían verse beneficiadas y con ello, impulsar el valor de capitalización del mercado mexicano.

De acuerdo con información del World Federation of Exchange (WFE), el año pasado, el valor de capitalización de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ascendió a 402,253 millones de pesos, que significó una disminución de 16.2% en su valuación en dólares, mientras que en la moneda local, el retroceso fue de 1.8% respecto del 2014. La que registró la mayor caída fue el Bovespa de Brasil, con 41%, y un valor de capitalización de 490,534 millones de dólares, es decir, apenas 90,000 millones más que la BMV.En enero del 2015, el valor del Bovespa ascendió a 823,902 millones de dólares, mientras que el de México llegó a 460,128 millones de dólares.

El año pasado, la BMV alcanzó su mayor nivel en mayo, cuando tocó los 473,111 millones de dólares; en tanto que para la Bolsa brasileña ocurrió en abril, con 816,000 millones de dólares.

Analistas financieros mencionaron que la diferencia entre la BMV y el Bovespa cada vez se achica más, por lo que no descartaron que en este mismo año, el mercado mexicano podría superar al brasileño, ante la mayor entrada de capitales y las mejores perspectivas económicas.

Recordaron que los factores que más impactaron el desempeño del Bovespa durante el 2015 fueron: la situación de incertidumbre respecto de un aumento en las tasas de interés, así como la volatilidad en el precio de los commodities; en particular del cobre, el cual tuvo un efecto significativo en la economía carioca.

Los especialistas insistieron en que en este mismo año, la BMV podría convertirse en la más grande de América Latina.

Un análisis de Ixe-Banorte destacó que el 2016 inició con un sentimiento de aversión al riesgo, pero el reciente ajuste significa una oportunidad para inversionistas con una visión a largo plazo .

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