La debilidad de la moneda mexicana este año no sólo se ha presentado con el dólar estadounidense , sino contra la mayoría de cruces importantes.

Con el yen de Japón, por ejemplo, la pérdida cambiaria es de 5.7%, con el euro es de 5.6%, y con el dólar canadiense, de 3 por ciento.

La aversión al riesgo por la debilidad de la economía mundial; la caída en los precios del petróleo; la fortaleza del dólar y la desaceleración en China han provocado vulnerabilidad en las monedas emergentes y que los inversionistas se alejen del riesgo que pudiera representar una moneda como el peso mexicano.

Datos del Banco de México indican que este año, la depreciación del peso con el dólar estadounidense alcanzó 5.8 por ciento.

El peso se ha convertido en la moneda favorita para especular; en esta volatilidad, la falta de barreras para operar con la moneda mexicana ha afectado su paridad con otros tipos de cambio.

Los precios de los contratos a futuro muestran un deterioro del valor del peso, con debilidad con varios cruces; tan sólo se logra tener un resultado favorable con el peso de Argentina y el rublo ruso , explicó Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base.

En Chicago, los contratos a futuro del peso, con vencimiento en diciembre, se ubican en 18.65 pesos por dólar, y el vencimiento a junio del 2017 es de 18.90 pesos por unidad.

Más caras

La debilidad del peso se observa no sólo con las monedas de países desarrollados, se extiende hasta con los comparativos de divisas emergentes.

Para los mexicanos adquirir monedas latinoamericanas resulta más caro, pues con el real la depreciación es de 5.6%; de 5.3%, con el peso chileno y de 2.1%, con el peso de Colombia.

Con economías emergentes de Asia se observa el mismo efecto; con el dólar de Hong Kong el peso retrocede 5.4%; con el yuan de China y la lira de Turquía, 4.6%; con la rupia de India, la pérdida es de 3.5 por ciento.

Hasta enero, el peso mexicano era la segunda divisa más depreciada con el dólar, con niveles cercanos a los del peso argentino, superando al real brasileño, países con crisis política; en México, pese a que los fundamentales son sólidos, el riesgo país sigue en deterioro y hay elementos en el entorno que podrían seguir debilitando la moneda, que estimamos puede llegar a 20 pesos por dólar indicó Siller.

Las divisas de otros países emergentes se han visto más defensivas que la mexicana. Por ejemplo, este año el real tiene una depreciación de 1.70% con el euro, pero observa algunas apreciaciones con monedas como el franco o la libra.

Otro ejemplo es la moneda de Turquía, la cual tiene su mayor pérdida cambiaria con el yen japonés, con 1.23%, pero observa avances con la libra inglesa y con el dólar australiano.

El inversionista trata de diversificar su capital por la aversión al riesgo; se van generalmente a mercados seguros y en el mercado de divisas tanto el euro como el yen japonés se han convertido en refugios ante la volatilidad.

Además, se han visto fortalecidos por los incentivos monetarios y bajas tasas de interés de los bancos centrales en esas economías, el peso es una moneda libre y con alto volumen de operación, por lo que en momentos de volatilidad se ve afectada , comentó Jorge Gordillo, director de Análisis de CI Banco.

Índice dólar sube por mayor aversión al riesgo

La mayor aversión al riesgo a nivel global, derivado de la fuerte caída de los precios del petróleo, así como de la desaceleración de la actividad económica de China, motivó a los inversionistas a utilizar el dólar como moneda de refugio.

El índice dólar se ubica en 97.30 puntos, lo que comparado con los niveles registrados en los primeros días de febrero del año pasado, representa un avance de 4 puntos. Este año su nivel máximo alcanzado es de 99.61 puntos.

Este indicador mide el valor del dólar estadounidense con relación a una canasta de divisas, como el euro, que tiene una participación de 57.6%; el yen, 13.6%; la libra esterlina, 11.9%; el dólar canadiense, 9.1%, y el franco suizo, 3.6 por ciento.

El índice dólar seguirá cerca de los 100 puntos en las próximas semanas, porque la mayoría de los inversionistas seguirá utilizando a la divisa estadounidense como una moneda más segura, ante la volatilidad de los mercados.(Ricardo Jiménez)

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