México cerró el 2013 con reservas internacionales por 176,522 millones de dólares, lo que significó un aumento de 7.9% en comparación al monto del 2012; sin embargo, las reservas sólo crecieron 13,006 millones de dólares en todo el año pasado.

Estadísticas del Banco de México (Banxico) indican que la variación nominal anual es la más baja desde el 2010. Hace tres años, estos activos financieros se incrementaron en 22,759 millones de dólares y para el 2011 lo hicieron en 28,879 millones de dólares. En el 2012, las reservas aumentaron en 21,490 millones de dólares.

Cabe destacar que el saldo de las reservas creció en otros años como en el 2012, a pesar de que las autoridades financieras, por medio de la Comisión de Cambios intervinieron tres veces en el mercado cambiario usando reservas internacionales, a través de subastas de dólares para proveer de liquidez al mercado y asegurar un orden.

El objetivo de contar con una reserva internacional es el de contribuir a la estabilidad de precios mediante la compensación de desequilibrios en la balanza de pagos.

Así, las reservas internacionales fungen como un seguro para afrontar contingencias que podrían reflejarse en una disminución de los flujos comerciales o de capital de la balanza de pagos.

Las crisis causadas por la contracción en la actividad económica o en el comercio internacional, quiebras bancarias, escasa liquidez en los mercados financieros, encarecimiento del crédito, son ejemplos de desequilibrios macroeconómicos y financieros, según el Banxico.