El oro subió el jueves más de 5% y tocó un máximo de un año, debido a que la incertidumbre financiera, la depreciación del dólar y la caída de los mercados bursátiles globales llevaron a los inversores a buscar refugio en el lingote.

El volumen negociado del contrato más activo de los futuros del oro alcanzó su mayor nivel desde el 2014 por la entrada de inversores al mercado. Los operadores citaron temores de inestabilidad financiera y la caída de las acciones a ambos lados del Atlántico.

Los inversionistas están cada vez más preocupados sobre la rentabilidad de los bancos en un ambiente de bajo crecimiento y bajas tasas de interés. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos cayeron debido a la aversión al riesgo, que también impulsó la demanda por oro.

Éste, al contado, ganó 5% a 1,257.26 dólares la onza, después de que subió 5.3% a 1,260.60 dólares, su nivel más alto desde febrero del 2015 y su mayor alza en un día desde enero del 2009.

Los futuros del referencial del oro en Estados Unidos para entrega en abril avanzaron 4.5% a 1,247.80 dólares la onza.

La remontada se extendió después de que la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, dijo durante su testimonio semestral ante la comisión de banca del Senado de Estados Unidos que no descartaría la opción de tasas de interés negativas.

El oro al contado ha subido casi 18% en lo que va del 2016, luego de tres años de caídas.

Entre otros metales preciosos, la plata avanzó 4.4% a 15.95 dólares la onza, su mayor cotización en tres meses y medio.

El platino ganó 3.8% a un máximo de tres meses de 967.17 dólares, mientras que el paladio subió 2.1% a 530.46 dólares la onza, su nivel más alto en un mes.