Después del reporte al cuarto trimestre y lo comentado en conferencia telefónica, la acción de Alpek mostró un importante ajuste. Hay varios factores fundamentales y de expectativa que han hecho que la percepción del mercado con referencia a la compañía no se encuentre en su mejor momento

El panorama para la empresa se vislumbra más complejo, principalmente por ciertos choques que repercutirán en menores márgenes para ambos segmentos de negocio (poliéster y plásticos y químicos), así como el retraso en generación de flujo del proyecto Corpus Christi.

El 2015 y el 2016 fueron años extraordinarios para el segmento de Plásticos y Químicos, principalmente como resultado de la expansión en márgenes del Polipropileno (PP) y en menor medida, del Poliestireno Expandido (EPS). La administración había hecho especial énfasis en que dicho beneficio sería temporal, aunque esperábamos que el ajuste se daría de forma menos agresiva, y que el efecto podría ser parcialmente compensado en el 2018, por el inicio de operaciones de la planta de cogeneración en Altamira. Dado que dicho ajuste no se dará de manera suavizada y que el proyecto de Altamira podría no contribuir de forma significativa al EBITDA sino hasta el 2019, se podría ver un menor flujo de efectivo para el 2017 y el 2018, y por tanto contracción significativa en márgenes. Esta es una de la principales causas de la esperada contracción en EBITDA para el 2017, donde la guía que la emisora publicó se ubicó en US$502 millones (-25% a/a).

En el segmento de Poliéster, economías como Tailandia, Brasil, Corea y Paquistán están incurriendo en prácticas desleales (dumping) en las importaciones de Norteamérica. A pesar de que Alpek iniciará con demandas por dumping a esos países, el proceso es largo, y en el corto plazo se podrían deteriorar los márgenes, teniendo una posible recuperación mencionada por la compañía en los próximos dos años.

Asimismo, se esperaba que el proyecto en Corpus Christi comenzara durante el segundo semestre del 2017, con la planta de PET operando primero; no obstante, durante la conferencia se comentó que el ramp-up de dicho proyecto será lento y por tanto no se espera que genere flujo significativo este año, y quizá los efectos del inicio de operaciones se vean hasta el 2018.

Adicionalmente a este escenario, el año pasado, la emisora informó sobre el acuerdo de compra al que había llegado con Petrobras para adqjuirir dos de sus subsidiarias, Citepe y Suape. Aunque la compra se encuentra suspendida por orden de un juez, Alpek se mantiene confiada en que podrá concretar la adquisición.

Hay que analizar la razón de incrementar su inversión en el segmento Poliéster con la adquisición de dichas empresas, cuyos márgenes se encuentran castigados, y en cambio, desinvertirse de un proyecto de integración vertical, como la planta de cogeneración en Cosoleacaque, la cual mejora sus márgenes de rentabilidad.

A esto se nos comunicó que la principal razón es que la compra representa una oportunidad atractiva, dado que el ciclo del poliéster en cuanto a márgenes se encuentra en la parte baja, al igual que el ciclo económico en Brasil, por lo que es un buen momento para incrementar la exposición en el segmento, y aunque no existe garantía de que el ciclo mejore este año, sí se espera que lo haga gradualmente. Además, Brasil es el principal mercado de exportación de poliéster, se envían 300 kton al año, y ahora podría abastecerse con una planta ubicada en ese país. Con esta adquisición, Alpek contaría con dos de las tres plantas de PET en Sudamérica.

Una principal preocupación en el ámbito de compras y ventas, se centra en la posible venta de la planta de cogeneración en Altamira, que se espera genere un EBITDA casi cinco veces mayor que el generado por Cosoleacaque, ya que en conferencia se mencionó que, a pesar de que aún no se encuentra en operación (hasta el 2018), Alpek podría considerar su desinversión llegado el momento. Aunque se nos aclaró que la venta de dicho activo aún no es segura, advertimos al inversionista sobre el riesgo que vemos en ello, ya que es el proyecto más importante de integración vertical que trae la emisora, y es la razón por la que podríamos ver mejores en márgenes en el consolidado a partir de que inicie operaciones.

En conclusión, las perspectivas para Alpek se pueden ver complicadas en los próximos años y el mercado accionario lo ha reflejado en el precio de cotización, que desde su máximo de P$35.1 el año pasado, retrocedió a los P$20.4 promedio en los últimos días.

*Armelia Reyes Morelos es analista sr. Industriales en Grupo Financiero Interacciones.