La tienda de autoservicio pasó en menos de cinco años por una montaña rusa. Con el uso de derivados perdío gan parte de su valor de capitalización, se endeduó por más de 2,000 millones de dólares. El pelícano se recuperó, se reestructuró y levantó el vuelo. Ahora la empresa está sana, sin embargo han tocado la puerta inversionistas interesados en comprar a toda la companía. La historia apenas comienza.

En caso de que se concrete la venta de Comercial Mexicana, el comprador deberá pagar entre 4,500 millones y 5,000 millones de dólares, un precio que es congruente con el desempeño que ha tenido la empresa de supermercados durante el último año, según estimaciones de Vector Casa de Bolsa.

Con base en una estrategia de competir a través del servicio y la experiencia de compra, así como en atender a la clientela de mayores ingresos, a través de la instalación de las tiendas City Market, Comercial Mexicana ha logrado fortalecerse y despertar el interés de un posible comprador.

En este sentido, la eventual venta de la tercera cadena de supermercados del país podría alcanzar un valor muy rentable, y en los próximos días se observará un crecimiento en el precio de la acción, comentó Gaspar Quijano, analista de Vector.

El pasado fin de semana, Comercial Mexicana confirmó a los inversionistas en la Bolsa Mexicana de Valores los rumores en el sentido de que analiza propuestas para alcanzar una probable enajenación o asociación con algún grupo interesado.

Sin mencionar nombres o datos más precisos, aseguró que las consultas se han realizado con agentes tanto nacionales como extranjeros y que por lo pronto no se ha llegado a ningún compromiso en específico.

La Comer, como se conoce a la empresa, fue fundada en 1930 en la calle de Venustiano Carranza número 125, en la ciudad de México, por Antonio González Abascal y sus hijos. Ahora abarca formatos como Comercial Mexicana, Sumesa, Bodegas Comercial Mexicana, Mega y restaurantes California.

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