El oro cerró estable el lunes tras alcanzar un máximo de seis semanas, impulsado por los decepcionantes datos de empleo estadounidense publicados la semana pasada, que redujeron las perspectivas para una racha agresiva de alzas de las tasas de interés en la mayor economía del mundo.

El crecimiento del empleo en Estados Unidos se desaceleró en mayo y la creación de puestos de trabajo en los dos meses previos no fue tan fuerte como se había reportado previamente, lo que sugiere que el mercado laboral estaba perdiendo impulso.

En las últimas operaciones el oro al contado estaba estable a 1,279.11 dólares la onza tras subir 1.1% el viernes y subir a 1,283.27 dólares en la sesión, su nivel más alto desde el 21 de abril. Los futuros del oro en Estados Unidos subieron 0.2%, a 1,282.70 dólares la onza.