La mayoría de monedas de América Latina terminaron el mes con importantes pérdidas, debido a la mayor tensión comercial entre Estados Unidos y China, un factor que los inversionistas esperan que traiga mejores noticias este nuevo mes.

En Argentina, el peso continuó bajo fuertes turbulencias económica y política, con una depreciación de más de 3% en la jornada, tras una serie de bajas de sus calificaciones de crédito y medidas del gobierno para mantener la liquidez de los bancos. En el mes la divisa se desplomó 26.2 por ciento.

El real de Brasil subió 0.71% el viernes, pero acumuló una depreciación de 8%, su peor mes en cuatro años. La moneda se negoció sobre los 4 reales por dólar, una caída exacerbada por las posiciones en el mercado, apuestas agresivas a tasas de interés más bajas en Brasil y una crisis financiera en la vecina Argentina, lo que llevó al banco central a intervenir en el mercado.

El peso chileno cerró las operaciones del viernes con una baja marginal de 0.07%, tras reducir mayores pérdidas producto de ventas de divisas para toma de ganancias, las que contrarrestaron una baja del precio del cobre. La moneda colombiana bajó 0.09%, con lo que acumuló una caída de 3.9% en el mes. Los mercados peruanos estuvieron cerrados durante la jornada por feriado religioso.

Agosto fue un mes difícil para los activos emergentes, ya que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China se agravó y el temor a una recesión en Estados Unidos aumentó.

Cifras del Instituto de Finanzas Internacionales con sede en Washington mostraron las salidas más altas de dinero de los mercados emergentes desde la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en noviembre del 2016.