Los precios del metal rojo hicieron caso omiso el viernes de la fortaleza del dólar y cerraron la semana con alzas, impulsados por expectativas de una eventual interrupción de suministros que podría ajustar el mercado.

El metal rojo, utilizado en las industrias de energía y construcción, tocó el jueves los 5,981.50 dólares la tonelada, su mayor nivel desde el 28 de noviembre, ante el escenario de una posible huelga en Chile y en una mina de Freeport-McMoRan en Indonesia.

El cobre referencial a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) cerró con una subida de 0.7%, a 5,900 dólares la tonelada, poniendo fin a la semana con un avance de 2.4 por ciento.

Lo que se ha estado materializando recientemente es el problema de una interrupción de suministros en Indonesia y Chile. Si tenemos estas detenciones de suministros desde ambas minas, los precios del cobre podrían recibir soporte , dijo Carsten Menke, analista de Julius Baer.

En cuanto a la demanda, el cobre ha ganado 15% desde que Donald Trump triunfó en la elección presidencial de Estados Unidos en noviembre prometiendo apuntalar el crecimiento económico mediante recortes de impuestos así como incrementar los gastos fiscales en infraestructura.

No obstante, Menke indicó que el precio del cobre podría caer porque la infraestructura estadounidense no es demasiado intensiva con respecto a dicho metal.

El dólar tocó el viernes un máximo de una semana por expectativas de que Trump cumplirá sus promesas de crecimiento económico, encareciendo los metales tasados en el billete verde a los tenedores de otras divisas.

Entre otros metales básicos, el aluminio bajó 0.2%, a 1,816 dólares la tonelada; el plomo perdió 1.8%, a 2,288 dólares; el estaño cedió 0.2%, a 19,935 dólares; el zinc cayó 0.2%, a 2,768 dólares; y el níquel ganó 0.7%, a 9,475 dólares por tonelada.