Los inversionistas de Liberbank rememoran por momentos la tensión vivida el pasado mes de junio, cuando el inesperado desenlace de la crisis de Popular disparó la aversión al riesgo y pasó factura, sobre todo, a Liberbank.

El 7 de junio, coincidiendo con la resolución sobre Popular, las acciones de Liberbank se desinflaron un 7.6 por ciento. Un día después las alertas bajistas se agravaron, y sus títulos cayeron un 18.3 por ciento. El pánico continuó el día 9, con descensos adicionales del 17.5% por ciento. Sólo la decisión de la CNMV de vetar a los bajistas permitió la reacción en Bolsa del banco, que se disparó en la siguiente jornada un 41 por ciento.

Justo antes de la resolución de Popular del 7 de junio las acciones Liberbank cotizaban por encima de un euro, en 1.09 euros. El veto a los bajistas alentó una remontada que permitió recuperar el nivel del euro por acción. Al cierre de ayer se mantenían al filo de este umbral, al concluir en 0.97 euros.

El vuelco bajista se produce en la sesión de hoy como respuesta al anuncio de una ampliación de capital, por importe de 500 millones de euros. Esta cuantía representa más de la mitad de la capitalización con la que cerró ayer el grupo bancario, 901 millones de euros.

El anuncio de la ampliación, además, se produce a falta de menos de una semana para el fin del veto a los bajistas. La prohibición de las posiciones cortas en Liberbank concluye el próximo día 12.

La desbandada que sufre hoy la cotización de Liberbank es muy superior a la registrada el día de la resolución de Popular. Las caídas rozan por momentos el 30 por ciento.

El desplome del banco provoca mínimos intradía en su cotización por debajo del umbral de los 0.7 euros, y su capitalización se hunde por debajo incluso de los 650 millones de euros, una cifra próxima a los 500 millones fijados en la ampliación.

Respaldo de los accionistas y dudas de los analistas

Los analistas de Société Générale y Kepler Cheuvreux se muestran divididos sobre la evolución en Bolsa del banco español. Desde Société Générale consideran que la ampliación otorgará mayor visibilidad al grupo, y reiteran su recomendación de 'mantener' la inversión.

Más recelos trasladan los analistas de Kepler Cheuvreux. Mantienen su consejo de 'reducir' la inversión en Liberbank, al argumentar que sus acciones no parecen baratas después de la ampliación. Desde Kepler, además, destacan las presiones a corto plazo que sufrirá la cotización.

Antes del anuncio de la ampliación, el consenso de los analistas recopilado por Reuters situaba el precio objetivo medio de Liberbank en 1.03 euros por acción.

La operación cuenta con el respaldo activo de los principales accionistas de Liberbank, Corporación Masaveu y el fondo británico Oceanwood, que acudirán a la ampliación. En junio, en medio del desplome sufrido a raíz de la crisis de Popular, también mostraron su respaldo en forma de compras accionariales.

estrategias@eleconomista.mx