La única gran Bolsa europea que se mantuvo cerrada durante la jornada del lunes fue la de Londres, que empezó el 2017 de la mejor manera posible.

Nada más al iniciarse la actividad bursátil del martes, el índice FTSE 100 superó sus anteriores récords históricos, registrados al cierre del 2016.

En su escalada superó por primera vez en la serie histórica, el nivel de los 7,200 puntos, aunque al finalizar la jornada cerró en 7,177.89 unidades, un avance intradía de 0.49 por ciento.

Los avances con los que comenzó el año dan continuidad a la escalada que protagonizó en el 2016, y en especial en la segunda mitad del año, desde que se conociera el triunfo de los partidarios del Brexit en el referéndum celebrado en Reino Unido el pasado 23 de junio.

Justo antes de conocerse el resultado del referéndum, el FTSE cerró en los 6.338 puntos. Un día después, el 24 de junio, y tal y como auguraron varias firmas de inversión, fue el índice menos castigado de toda Europa en plena conmoción por el triunfo del Brexit. El FTSE cayó ese día 3.15 por ciento.

Otros índices europeos, como el Ibex, firmaron su peor jornada de la historia. El índice español se hundió 12.3 por ciento.

El desplome de la libra esterlina sirvió de revulsivo para que la Bolsa de Londres liderara las subidas en la renta variable europea el año pasado.

El índice FTSE 100 alcanzó en su escalada los 7,000 puntos, y al cierre del 2016 se anotó una revalorización en el año de 14 por ciento.

Esta ganancia se sitúa muy por encima de 6.8% que se anotó el DAX alemán en el 2016 y de 4.8% del CAC francés y, todavía en mayor medida, de las caídas de 2 y 10% sufridas por el Ibex y el Mib italiano, respectivamente.

Mantiene racha

Las subidas registradas en el índice FTSE 100 desde el triunfo del Brexit en el referéndum del 23 de junio ascienden a 13 por ciento a la fecha.

Detrás de esta escalada está el desplome registrado por la libra esterlina.

La divisa británica acumula desde el Brexit caídas de 10% respecto del euro y 17% con respecto al dólar.