Para que más empresas lleguen a la Bolsa de valores y se beneficien del financiamiento es necesario otorgarles incentivos fiscales, refirió la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap).

La directora general de la agrupación, María Ariza, explicó que en México la tasa impositiva para colocar empresas en la Bolsa es de 35%, contrario a la tasa máxima de 19% que se paga en otros mercados del mundo, lo que desalienta la llegada de nuevas emisoras públicas.

No obstante, dijo que trabajan de cerca con las autoridades hacendarias en este tema, que requiere de cambios profundos.

Actualmente, en los portafolios de inversión de 177 fondos de capital privado que operan en el país hay entre 30 y 40 empresas, que han recibido financiamiento para crecer, con las condiciones para cotizar en la Bolsa de valores en los próximos dos a tres años.

“Hoy, todas estas empresas que podrían estar en Bolsa al no tener un terreno competitivo, tal vez no la elijan como un mecanismo de salida y prefieran vender a otro inversionista”, puntualizó María Ariza.

oportunidades

Entre el 2011 y el 2017, de las 31 ofertas públicas iniciales en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) únicamente nueve han salido de los portafolios de inversión de los miembros de la Amexcap.

Entre ellas se encuentran la aerolínea de bajo costo Volaris, las cadenas de hoteles City Express y Grupo Hotelero Santa Fe, la financiera Crédito Real, así como la desarrolladora inmobiliaria Vesta y la viviendera Grupo Javer, ésta en el 2016.

El 2017 fue un año destacado porque los fondos privados respaldaron la salida al mercado de tres emisoras: Banco del Bajío, el primer Special Purpose Acquisition Company en México, Vista Oil & Gas y de la dueña de Muebles y Mudanzas MYM, Traxión.

debería ser más grande

María Ariza afirmó que son pocas las empresas que han buscado como salida estratégica la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), luego de haber tenido como socio estratégico a un fondo de capital privado.

“Hay mucho espacio en materia fiscal que se puede mejorar y sería un incentivo muy importante para profundizar los mercados y para atraer nuevas emisoras y jugadores al mercado”, añadió.

En su opinión, el mercado bursátil mexicano tiene que crecer por lo menos cinco veces más de su tamaño actual.

En la BMV, hasta ahora el único centro bursátil que opera en el país, cotizan cerca de 150 empresas.

“Va a depender mucho de que haya las condiciones regulatorias y condiciones fiscales adecuadas y competitivas para que esas 40 empresas salgan al mercado”, dijo Ariza.

“Necesitamos atraer a nuevos inversionistas y, por lo tanto, también necesitamos darles los incentivos para que se acerquen a la Bolsa y aumentar la cultura financiera en el país.

“Debemos ir cambiando la percepción y mentalidad del inversionista y del emisor mexicano, necesitamos profundizar nuestro país”, sostuvo.

La directiva explicó que un paso relevante ha sido la autorización para que opere una nueva Bolsa de valores —Bolsa Institucional de Valores (Biva)— en el país, la cual podría iniciar operaciones a finales de este mes, o bien en el  mes de abril.

Ante ello, dijo que la tarea es seguir atrayendo a más empresas para tener un mercado más grande, con más inversionistas, con más emisoras, con más cultura financiera, con más fondos de capital privado llevando a más empresas a Bolsa.

“La peor noticia va a ser tener dos bolsas de valores con el tamaño actual”, finalizó.

Fondos, expectantes ante elecciones y TLCAN

Si bien los fondos de capital están a la expectativa de los resultados de las elecciones en México y la resolución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), cuentan con 25,000 millones de dólares que buscan desplegar este año en proyectos de infraestructura, energía, bienes raíces, entre otros sectores.

“Hay mucha pólvora seca para invertir los próximos meses. En diciembre cerramos con 25,000 millones de dólares disponibles (...) hay dinero para invertir en startups, capital privado, infraestructura, bienes raíces, hay dinero para todo”, aseguró María Ariza.

La directora general de la Amexcap aseguró que más allá de las “turbulencias” que hay en este momento, los fondos de capital privado invierten a largo plazo.

“Los inversionistas están buscando inversiones duraderas y que naveguen en los diferentes momentos. El capital privado es un asset class que pasa esos momentos de dificultad”, refirió.

Sostuvo que, cuando hay incertidumbre y volatilidad, las empresas buscan apoyo de inversionistas y expertos que naveguen con ellos, es cuando el capital privado encuentra oportunidades.

Los miembros de la Amexcap invierten en promedio anual entre 3,000 a 5,000 millones de dólares y levantan capital por alrededor de 5,000 a 6,000 millones de dólares, en dicho periodo.

“El objetivo de una firma de capital privado es volverse socio estratégico de las empresas que capitalizan, creando un consejo de administración con empresarios experimentados que ayuden a que la compañía crezca y se profesionalice”, indica Amexcap.

Las empresas que busquen el financiamiento de este tipo de inversionistas deben tener al menos un año de operación en México, registrar ventas anuales mínimas de 500,000 pesos y tener necesidades de inversión de entre 50,000 a 10 millones de dólares.

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