El dinamismo de la demanda interna siguió soportando el buen desempeño de la economía mexicana al inicio de la segunda mitad del año, como lo reflejó el crecimiento anual de 4.7% de la actividad económica en julio.

Durante julio, el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE), que elabora el INEGI, creció en por encima de 4.3% que esperaba el consenso, registrando su mejor desempeño desde septiembre del año pasado.

El crecimiento estuvo soportado por la expansión de los tres grandes sectores de la economía, donde las actividades primarias crecieron 5%, las secundarias 4.9% y las terciarias 4.8% con respecto a julio del año pasado.

Analistas destacaron el sólido desempeño de las actividades terciarias, sobre todo luego de la desaceleración de las ventas minoristas en julio, cuando crecieron 2.5%, su peor desempeño en cuatro meses.

Con esto en mente, Barclays indicó que esta lectura sugiere: Hay un fuerte dinamismo en el sector servicios de lo que mostró el sector de ventas minoristas, lo que da mayor soporte al pronóstico de crecimiento de 4% del PIB para este año , contra 3.7% que espera el consenso.

A decir de David Rees, economista para Mercados Emergentes de Capital Economics, uno de los factores detrás del buen desempeño de la economía mexicana es el crédito y podría seguirlo siendo en el siguiente par de años.

Y es que mientras que en muchos de los países de Latinoamérica están viendo un crecimiento del crédito más lento, esto no es necesariamente cierto en México , debido a que en años recientes ha crecido moderadamente, contra el fuerte auge en algunos países de la región, consideró el economista.

Esto, según Rees, es otra razón para esperar que la economía mexicana tenga un desempeño mejor a lo esperado en los próximos dos de años, concluyó Rees.

No obstante, Capital Economics coincide con otros analistas en que factores externos podrían limitar el crecimiento económico del país. De acuerdo con Bx+, la actividad económica podría decrecer en los siguientes meses debido a al menor actividad en Estados Unidos y la zona euro.

Los efectos negativos derivados de la demanda externa podrían verse contrarrestados por la perspectiva de una reforma económica y el consiguiente aumento en la productividad , agregó Rees.

EFECTO MENSUAL

En términos mensuales y sin efectos de estacionalidad, el IGAE creció 0.66%. Respecto de junio, el sector primario se contrajo 3.62%, mientras que el secundario y terciario crecieron 0.53 y 0.4%, respectivamente.

ana.valle@eleconomista.mx