Formadores de mercado incurrieron en pérdidas cuantiosas el 23 de febrero pasado tras la decisión de la Secretaría de Hacienda de declarar desierta la subasta primaria de bonos M 30 años que tenía vencimiento a noviembre de 2047 (M47), advirtió el Director de la consultoría Visor Financiero, Joel Martínez.

Hacienda rompió las reglas de operación de la figura de formadores de mercado, y generó desconfianza para la compra futura de títulos en condiciones de mercado, explicó.

“El daño está en que Hacienda declaró desierta la subasta y dejó sin títulos a los formadores de mercado, que tuvieron que recurrir a comprar los bonos del mercado, desplomando las tasas”, explicó.

Los formadores de mercado son instituciones de crédito o casas de Bolsa autorizados por Hacienda y Banco de México, que promueven liquidez y establecen precios de referencia durante la sesión de remate de un valor o en un conjunto de valores del mercado de capitales.

Esta autorización de venta en corto, es la que les obliga a presentarse a las subastas y participar de forma permanente cuando sean convocados.

Las tasas de los 3,700 millones de pesos en bonos M47 que ofreció Banco de México, como agente colocador de Hacienda, estaban en 7.04% al momento de mandar las posturas.

Ante la declaración desierta de la subasta, cayeron hasta 6.94% al cierre del mercado por falta de papel para los formadores, consignó.

“La secretaría de Hacienda creó un short squeeze, que es un estrangulamiento de posiciones cortas y operó como si fuera un trader... solo que con ventajas informativas”, refirió un operador del mercado.

Garantizar liquidez

Joel Martínez explicó que cuando se presentan episodios de volatilidad como en las dos semanas anteriores, donde todos quieren vender y nadie quiere comprar, entran los formadores de mercado, que son la figura legal que bajo la autorización de Hacienda y Banco de México garantiza la oferta de títulos, es decir, la liquidez.

Estos títulos operados por los formadores de mercado, son literalmente prestados por Banco de México o por algunas Afores a cambio de ser devueltos con una tasa adicional por día que genera una especie de ingreso extra para el que presta, detalló.

Y los títulos que operan estos formadores en posturas vendedoras y compradoras son  prestados de forma literal por el Banco de México y algunas Afores, a cambio de que les sean devueltos con la tasa a la que prestaron, más otra por día. Esta tasa de retorno, es un ingreso extra para la institución que prestó los títulos.

“Los formadores que se presentaron a la subasta declarada desierta, vendieron los títulos prestados en corto, porque pensaban comprar más barato en la transacción, de manera que tenían que cubrir con urgencia esos bonos, lo que se llaman “ventas en corto”, dijo Martínez.

La próxima subasta de bonos M a 30 años está agendada para los días 23 y 25 de marzo.

Por su parte, el especialista en temas financieros, Raymundo Tenorio, explicó que con esta decisión de la Secretaría de Hacienda de no colocar 3,700 millones de pesos en M47, está vulnerando la alternativa que tiene para conseguir los recursos que sí necesita el gobierno para solventar sus obligaciones corrientes.

Esto porque al negarse a tomar parcialmente la Línea de Crédito Flexible abierta en el FMI, que es a una tasa de 1%, el gobierno mexicano se queda con la opción de colocar deuda al precio que fije el mercado, detalló.

ymorales@eleconomista.com.mx