Hay un apetito y una mayor apertura de empresas mexicanas al uso de criptomonedas como el bitcoin, de acuerdo con Mauricio Hurtado, socio director de PwC México. Según el directivo de una de las Cuatro Grandes (Big Four), si bien cuando este tipo de activos salieron a la luz prevalecía la incertidumbre de que detrás de ellos no había un organismo que pudiera responsablizarse de los riesgos que suponen, conforme se han observado las transacciones y se han ido agregando jugadores, esto le está transmitiendo a las compañías no sólo la confianza, sino la necesidad de planear sus negocios partiendo de la variable de que no pueden quedarse al margen de lo que está ocurriendo.    

“Esto ocurre porque hay un número importante de jugadores que está viendo en estas monedas un mecanismo de transacción que es confiable y por lo tanto, los negocios se ajustan a las realidades de mercado para poder prevalecer y tener ventaja ante sus competidores; entonces se está viendo un cambio importante en este aspecto”, dijo Hurtado en entrevista con El Economista.               

Más de la mitad de los usuarios que adquieren bitcoins o algún tipo de criptomoneda a nivel global lo hace como parte de una inversión a largo plazo y tampoco consideran sus inversiones en criptomonedas como hobbies, sino como fuentes de ingreso, según el estudio 2021 Global Crypto User elaborado por Binance Research, la rama de investigación del exchange de criptomonedas Binance.    

Este fenómeno de holdeo, que supone el uso de criptomonedas como bitcoin como reservas de valor a largo plazo; parte de un proceso de ajustes en el patrón dólar que no sólo ha incrementado el interés por las criptodivisas sino en otras monedas que, según Hurtado, han abierto muchas posibilidades diferentes a las que solíamos tener.  

“Los cambios tecnológicos que estamos viviendo han hecho que muchos empresarios, como Tesla tengan una mayor aceptación de las criptomonedas como medio de pago en las transacciones comerciales. Es una tendencia que está ahí y nosotros como firma, PwC, estamos muy atentos en si bien no descuidar la trayectoria de todas las monedas tradicionales, sí darle la atención que corresponde a todas las modificaciones en materia de incluso patrones de consumo del mercado en materia de tecnología y patrones de empleo de la fuerza laboral, lo que tiene una correlación directa con las monedas como ésta”, dijo.

Reserva de valor

Para Tomás Álvarez Melis, director de Volabit, las inversiones a largo plazo de individuos y empresas se deben a la percepción de que mantener su dinero en dólares, pesos o euros, es decir en moneda fiduciaria, supone la pérdida de poder adquisitivo ocasionada por la expansión monetaria propiciada por buena parte de los bancos centrales a nivel mundial.   

“Los grandes inversionistas están viendo el bitcoin como una manera de protegerse de la pérdida de poder adquisitivo del dinero fiat y la gente está viendo que sube de precio y lo quiere también”, dijo Álvarez Melis. 

Igual que muchos economistas, como Saifedean H. Ammous, autor de El estándar bitcoin, y que no menos aficionados a las criptomonedas, Álvarez Melis cree que “el bitcoin está en un proceso de monetización, es decir de convertirse en una moneda”. Aunque diferentes economistas atribuyen diferentes funciones al uso de una moneda como dinero, en general se reconocen tres:

1) Reserva de valor, 

2) Medio de cambio, 

3) Unidad de cuenta.   

La inversión de 650 millones de dólares en bitcoin que hizo la tecnológica Microstrategy; junto con los 500 millones de dólares invertidos por Square y los 1,500 millones de dólares en bitcoins adquiridos por Tesla implican un avance en la consolidación del bitcoin como reserva de valor, de acuerdo con el director de Volabit.    

Para Mauricio Hurtado, dado que la comunidad en general está ávida de confianza, de saber que sus ahorros y que su capital está protegido y que van a poder tener un poder adquisitivo constante en el tiempo; las criptomonedas llegarán a estabilizar un poco estas condiciones, lo que le permitirá tanto a las personas como a las compañías tener mayor certidumbre en la programación de sus planes —de capital en los individuos o de inversión en las empresas. 

“Es muy contrastante que las personas que no se dedican a especular, sufran el efecto de la variabilidad de ciertas monedas”, dijo Hurtado.

Medio de cambio

Según Álvarez Melis, cuando suficientes personas atesoren bitcoins como reserva de valor, este activo va a empezar a ser intercambiado por otros bienes, con lo que la criptomoneda pasará a la siguiente fase de este proceso de monetización; aunque parece ser que esta segunda fase ya ha comenzado.

En octubre de 2020, la plataforma de pagos por internet PayPal anunció que permitiría a los clientes tener bitcoin y otras criptodivisas en su cartera digital; así como comprar productos y servicios con las criptomonedas en los 26 millones de comercios de su red. Además, apenas el 10 de febrero pasado, la multinacional de servicios financieros Mastercard reveló que planeaba dar la opción a los comerciantes que forman parte de su red de aceptar pagos con algunas criptomonedas a partir de diciembre de este 2021.

Mientras que la expectativa de Binance Research era que 21% de los usuarios de criptomonedas respondieran que habían comprado bitcoin como un medio de intercambio, la cifra obtenida a partir de encuestas alcanzó hasta el 38% del total de entrevistados para su análisis.

“Si sigues estas fases que el dinero tiene que seguir para convertirse en dinero: reserva de valor, medio de cambio y finalmente unidad de medida; estamos viendo cómo se está consolidando la primera fase y al parecer está empezando la segunda”, dijo el director de Volabit.

Unidad de cuenta

Pero quizá no sólo haya iniciado la fase dos del proceso de monetización del bitcoin. El caso de Tesla, que además de haber adquirido 1,500 millones de dólares en bitcons anunció que próximamente comenzaría a recibir estas criptomonedas a cambio de sus famosos vehículos eléctricos, abre la puerta a que la criptomoneda pueda ser usada por la compañía como una unidad de cuenta.

Este no es el único caso a la vista en el que bitcoin podría ser usado como unidad de cuenta. También el alcalde de la ciudad de Miami, Francis Suárez ha sometido a análisis una propuesta para poder pagar una parte o el total del salario de los trabajadores municipales en bitcoins, así como para recaudar impuestos y cobrar multas también en esta criptomoneda. Aunque la iniciativa sólo prosperó en el sentido de estudiar la practicidad de estas medidas, según la agencia Bloomberg, el alcalde cree que ha mandado la señal adecuada.   

El que bitcoin se convierta en una moneda con las tres funciones del dinero no significa que vaya a remplazar de facto al dólar o a otras divisas fiduciarias; no obstante, hay optimismo en buena parte de la comunidad de las criptomonedas acerca de su destino. “Aunque no sabemos lo que va a pasar, si ahorita tuvieras que apostar por quién va a ser el ganador en 20 años, parece ser que va a ser el bitcoin”, dijo Tomás Álvarez Melis. 

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx