La depreciación del peso frente al dólar  de 8.15% en el cuarto trimestre del 2017 generó importantes pérdidas a las emisoras que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), sobre todo a aquellas que mantienen un alto nivel de deuda en esa divisa así como a las importadoras de materias primas.

La debilidad del peso se derivó principalmente del nerviosismo que existió entre los participantes del mercado por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte así como de la incertidumbre con relación a la evolución de la política monetaria de Estados Unidos.

Las empresas públicas fueron impactadas de manera significativa, fundamentalmente, en las partidas contables como la utilidad neta e ingresos.

Entre las más afectadas estuvieron, por ejemplo, Cementos Mexicanos (Cemex), América Móvil y algunos fideicomisos de inversión en bienes raíces (fibras) inmobiliarios, como Fibra Macquarie.

La regiomontana Cemex, una de las principales productoras de cemento del mundo, reportó una pérdida neta de 105 millones de dólares durante el cuarto trimestre del 2017, cifra que se compara negativamente con una utilidad neta de 214 millones de dólares en igual lapso del 2016.

Dicha situación se debió a menores ganancias por fluctuación cambiarias, un débil resultado operativo y mayores impuestos a la utilidad. Otra de las empresas afectadas fue América Móvil (AMX), con un pasivo de 13,622 millones de dólares.

Según sus resultados del cuarto trimestre del 2017, AMX reportó una pérdida neta de 11,295 millones de pesos (571 millones de dólares) por crecientes costos de financiamiento. De acuerdo con CIBanco,  la fortaleza del dólar tuvo un impacto negativo de 2.6 puntos porcentuales en los ingresos consolidados de la empresa de telefonía móvil más grande de América Latina, los cuales disminuyeron 2% en términos anuales.

El sector de los fibras también se vio impactado por el efecto cambiario.

Tal fue el caso de Fibra Macquarie, propietaria de centros comerciales sobre todo en la Ciudad de México, así como de grandes naves industriales ubicadas principalmente en el norte del país. En el cuarto trimestre, Fibra Macquarie reportó una caída de 3% en el Ingreso Operativo Neto, que significa la entrada de flujos antes de impuestos, al pasar de 819.8 millones de pesos registrados en igual periodo del 2016 a 794.9 millones de pesos en el último trimestre del 2017, debido a la apreciación del peso frente al dólar.

Kimberly Clark, dueña de marcas como Kleen Bebé, entre muchos otros, perdió por efecto cambiario alrededor de 51 millones de dólares durante el cuarto trimestre del año pasado. La empresa también fue impactada en la parte de sus costos de producción, pues en el lapso octubre-diciembre tuvo un incrementos de doble dígito, sobre todo en la importación de materas primas, como fibras recicladas y vírgenes; resinas y energía eléctrica.

Aerolíneas en picada

Las empresas ligadas al sector aéreo no se libraron del efecto cambiario. Volaris, por ejemplo, que tiene vuelos a Estados Unidos y Centroamérica, fue afectado porque la volatilidad del tipo de cambio perjudicó sus gastos operativos denominados en dólares por la renta de aeronaves y el precio del combustible.

Un análisis de CIBanco destacó que Volaris registró una utilidad neta de 555 millones de pesos en el cuarto trimestre del 2017, con respecto a 973 millones del mismo periodo del 2016, resultó una caída de 42.9%, explicada por el débil desempeño operativo y una menor utilidad cambiaria.

El conglomerado regiomontano Alfa y sus subsidiarias también fueron golpeadas, por el aumento en el costo de  financiamiento.

Al cierre del 2017 el costo de financiamiento de Alfa fue de 329 millones de dólares, luego de registrar una cifra de 183 millones de dólares en igual lapso del 2016, lo cual se explicó por el aumento en pérdidas cambiarias.

Su filial de autopartes Nemak, que exporta más de 50% de sus productos al mercado estadounidense, fue seriamente afectada por la fortaleza del dólar, tras registrar su utilidad neta un retroceso de 42%, a 677 millones de pesos en el cuarto trimestre de 2017, contra lo registrado de 1,170 millones de pesos en igual lapso del 2016.

Sectores de consumo y minería, entre los beneficiados

Entre las empresas públicas beneficiadas por la depreciación del peso está Alsea, operadora de restaurantes y cafeterías como Domino’s Pizza, Burger King, Chili’s, Starbucks, entre otras.

La emisora registró un crecimiento en su utilidad consolidada de 11.07% a 652 millones de pesos durante el cuarto trimestre del 2017, frente a los 587 millones de pesos reportados en igual periodo del 2016.

El aumento se derivó básicamente de las ganancias generadas por la compra de coberturas cambiarias en dicho lapso, además de la venta de 25% de la participación de Grupo Axo, por lo que obtuvo 437 millones de pesos.

El sector minero resultó otro de los favorecidos, debido a la entrada de dólares por las ventas que realizan al exterior. Grupo México, empresa que mantiene las reservas de cobre más grandes mundo, vende más de 60% de su producción en el extranjero.

La productora del metal rojo registró un crecimiento en la utilidad consolidada de 445.8%, para alcanzar una cifra de 131 millones de dólares, contra los 24 millones de dólares reportados en igual periodo del año anterior. Industrias Peñoles, perteneciente a Grupo Bal, una de las principales productoras de plata y oro; reportó buenos números, sobre todo en la parte de la utilidad neta, que es donde consolida las ganancias por efecto cambiario.

En dicho rubro alcanzó un monto de 844 millones de pesos en el periodo octubre-diciembre del 2017, frente a los 696 millones de pesos obtenidos en el mismo periodo del 2016; lo que significó un aumento de 21.26 por ciento.

[email protected]