El Banco de Pagos Internacionales (BIS) dio su respaldo completo al desarrollo de monedas digitales de bancos centrales (CBDC, por su sigla en inglés), argumentando que son necesarias para modernizar las finanzas y garantizar que las grandes empresas tecnológicas no controlen esos activos.

Denominado el banco central de los bancos centrales del mundo, el BIS, que está coordinando muchas de sus discusiones sobre monedas digitales, estableció recomendaciones este miércoles sobre cómo debería verse una CBDC del dólar, euro, yen o yuan en la versión criptodivisa.

Como parte de su próximo informe anual, estimó que al menos 56 bancos centrales y autoridades monetarias, que representan alrededor de una quinta parte de la población mundial, ahora están considerando las monedas digitales a medida que el comercio se traslada a los negocios online.

"El tren ha salido de la estación", dijo Benoit Coeure del BIS, refiriéndose al movimiento hacia las monedas digitales de bancos centrales y su apoyo. "No es que nos estemos dejando llevar, solo estamos observando el escenario a nuestro alrededor".

El impulso se produce cuando el uso de efectivo físico cae a nivel mundial y las autoridades buscan defenderse de la "amenaza" para la capacidad de impresión de dinero que representan activos como el bitcóin y los esfuerzos de las grandes tecnológicas como Facebook, que lanzó la criptomoneda Diem, antes conocida como Libra.

Sin las CBDC, el dinero digital estaría cada vez más dominado por las grandes empresas de tecnología, advirtió Coeure, ya que aprovecharían enormes bases de usuarios de las redes sociales.

Ese es un lugar donde no quieres estar, donde los gobiernos no quieren estar", dijo Coeure, que lo describió como una pérdida de control del dinero soberano.

Algunos países ya han avanzado bastante.

Bahamas se convirtió en octubre en el primero en lanzar un CBDC de propósito general, conocido como Sand Dollar. China tiene varios ensayos en curso y Suiza y el Banco de Francia han anunciado el primer experimento transfronterizo de Europa.

Hyun Song Shin, otro ejecutivo de alto rango del BIS, dijo que las autoridades tendrán que decidir si los ciudadanos necesitan identificaciones digitales para usar CBDC o seguir una ruta basada en tokens que muchas criptomonedas usan para mantener las transacciones más anónimas.

En opinión del BIS, el sistema de identificación sería el "mejor camino a seguir", dijeron Shin y Coeure. Una de las razones es que evitaría que las personas usen monedas digitales de países distintos al suyo, como el dólar, que suele ser considerado un activo refugio.

La mayoría de los expertos creen que aún faltan al menos dos años para que los dólares o euros digitales funcionen plenamente, pero establecer reglas globales en torno a las CBDC es un asunto sumamente político y que está tomando forma.

"Las nuevas guerras comerciales son guerras de tecnología", dijo Coeure, y enfatizó que las CBDC no deberían ser parte de esa batalla.