Las pérdidas de valor de la moneda mexicana y de otras divisas, tanto de países desarrollados como emergentes, fueron generadas por el mayor fortalecimiento del dólar estadounidense, lo cual resultó de la expectativa de un nuevo aumento en los réditos de Estados Unidos.

En la reunión de la Reserva Federal (Fed) prevista para el 13 de junio de este año, hay una probabilidad de 98% de que incremente su tasa de interés de referencia, el cual podría ser de 25 puntos base para ubicarla en 1.75 por ciento.

Bajo ese contexto, el Índice Dólar ha estado subiendo en los últimos cuatro días, acumulando una apreciación de 0.98%, al pasar de 91.542 a 92.436 puntos, aunque en las operaciones registró una ligera baja de 0.1 por ciento.

El indicador mide el valor del dólar contra una canasta de divisas, como el euro, que tiene una participación de 57.6%; el yen, 13.6%; la libra esterlina, 11.9%; el dólar canadiense, 9.1%; la corona sueca, 4.2% y el franco suizo, 3.6 por ciento.

emergentes, los más afectados

Las monedas más depreciadas resultaron ser las de países emergentes, como la lira turca con un retroceso de 4.32% en los últimos cuatro días, seguida por el rand sudafricano con una baja de 2.25%, el peso mexicano con una pérdida de 2.11%, el real brasileño con una disminución de 1.90% y el peso colombiano con una caída de 1.90% en igual periodo.

Las monedas fuertes como el euro y la libra esterlina también fueron afectadas, tras depreciarse 1.14 y 1.46%, respectivamente, entre el 27 de abril y el 3 de mayo.

El analista técnico de Mercados Financieros de Monex, Francisco Caudillo, anticipó que el dólar estadounidense seguirá fortaleciéndose en las próximas semanas, con la expectativa de que alcance un nivel de 94 puntos con cotización objetivo.

El especialista explicó que lo anterior se debe a los incrementos esperados en la tasa de interés de la Fed, sobre todo en el segundo semestre, que podrían ser impulsados por la expectativa de mayores presiones inflacionarias en ese lapso.


ricardo.zamudio@eleconomista.mx