Para Western Union, la depreciación que ha tenido el peso en los últimos días no es una preocupación, ya que los clientes en México son los beneficiados, debido a que reciben más pesos por los dólares que les envían sus familiares desde Estados Unidos.

Rodrigo García Estebarena, vicepresidente y director general de Western Union México, explicó que en esa compañía manejan el tipo de cambio como una variable más, ya que ellos no fijan el precio en el tipo de cambio, sino que ése obedece a la política monetaria del país.

Por ello, informó, la empresa se centra en el servicio que le ofrece a sus clientes, ya que la gente lo primero en que se fija es en la atención que les dan las compañías de envío de dinero; es decir, qué tan conveniente es el servicio que dan las empresas .

Precisó que Western Union tiene que convivir con esas variables macroeconómicas, pero concentrándose en su infraestructura de prestación de servicios en el país.

Sobre posibles afectaciones por el aumento en las tasas de referencia por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), García Estebarena expresó que en la compañía no se ha visto en movimiento en función de cómo varían las tasas.

Puntualizó que la compañía presta servicios que están circunscritos a un país emisor -sender- y a uno receptor con clientes de por medio que necesitan cubrir necesidades básicas. Detalló que la mayor parte de las familias mexicanas que reciben remesas tienen sus ingresos promedios de 600 dólares, de los cuales 50% proviene del envío de dinero.

Recordó que México ocupa el cuarto lugar como nación receptora de remesas, abajo de India, China y Filipinas, donde el promedio de los envíos son de 300 dólares mensuales y con un cobro de comisión de 5 dólares hasta por 50 dólares de envío y 8 dólares hasta por 1,000 dólares que se envían.

De quienes reciben el dinero 55% son mujeres y el destino primordial del capital es para educación, medicinas, vivienda y alimentos, lo que significa que esta fuente de ingresos cubre las necesidades básicas.

pablo.chavez@eleconomista.mx